Gijón (Asturias), 7 ago (EFE).- El artefacto que estalló hoy en la localidad asturiana de Ribadesella estaba compuesto por unos 300 gramos de explosivo tipo Tytadine, según informó el delegado del Gobierno en esta región del norte de España, Antonio Trevín.
Según los primeros datos de la investigación, el explosivo estaba colocado en una bolsa de plástico dentro de una fiambrera conectada a un temporizador, y provocó escasos daños materiales en uno de los muros exteriores del Hotel Ribadesella Playa.
Trevín señaló que, por sus características, "era más un petardo explosivo que un artefacto".
El delegado del Gobierno, quien subrayó que los datos sobre la composición del explosivo son todavía provisionales, confirmó que el atentado fue reivindicado por la banda terrorista ETA mediante una llamada telefónica al diario La Nueva España.
Según Trevín, esta comunicación provocó "una cierta confusión" ante la posibilidad de que apuntara a la colocación de una tercera bomba, tras la explosión de otro artefacto en la localidad cántabra de San Vicente de la Barquera.
Este segundo explosivo había sido anunciado en una llamada telefónica al diario vasco "Gara", en la que sólo se hablaba de los colocados en San Vicente y Ribadesella.
Para el delegado del Gobierno, "y con toda la prudencia" el hecho de que en ambos casos se anunciara que los artefactos harían explosión a las 13.00 horas (15.00 GMT) y que no se hayan registrado nuevas deflagraciones desde entonces hace descartable, en principio, la posibilidad de un nuevo atentado.
Asimismo rechazó que Asturias estuviera advertida específicamente de un posible atentado más allá de la alerta general en la que se mantienen todas las zonas con mayor afluencia de visitantes durante las fechas veraniegas "y lo que ha pretendido la banda criminal es hacerse presente en la zona turística del norte de España".
Trevín incidió en que la deflagración no había tenido "ningún impacto" entre las decenas de miles de personas que participan en las actividades festivas que rodean al Descenso Internacional del Sella, que se celebra hoy en Ribadesella.
En este sentido, destacó la actuación de la Guardia Civil y de la policía española que, en los minutos previos a la explosión, consiguieron "asegurar" tres zonas de Ribadesella.
En concreto se realizaron rastreos en busca de explosivos en la tribuna de autoridades de la prueba deportiva, en el puente sobre la ría donde concluye el Descenso y en el que se congregaba una gran cantidad de personas y la zona donde se realiza la tradicional recepción una vez finalizada la competición.
Entre los asistentes a la "Fiesta de las Piraguas" se encontraba la ministra española de Agricultura, Pesca y Alimentación, Angeles Espinosa, y el presidente regional de Asturias, Vicente Alvarez Areces.
Espinosa manifestó a los periodistas que ETA había intentado "desestabilizar una jornada de fiesta en Asturias y afortunadamente no lo ha conseguido" y pidió "tranquilidad" a los ciudadanos y unión en torno a las Fuerzas de Seguridad del Estado "que seguirán trabajando para que puedan disfrutar de sus vacaciones".
Por su parte, Alvarez Areces, consideró que el objetivo de los terroristas de alterar una jornada festiva no se ha conseguido "y la fiesta continúa en Ribadesella". EFE
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