San José, 20 mar (EFE).- El arribo de tortugas baula, la tortuga marina más grande del mundo y que se encuentra en peligro de extinción, se duplicó durante la temporada de anidación 2005-2006 en Playa Grande de Costa Rica, informó hoy una fuente ambiental.
El Centro Científico Tropical (CCT) indicó hoy en un comunicado que en Playa Grande, principal sitio del mundo para anidación de esta especie en el Pacífico, se reportó esta temporada la llegada de 107 tortugas, 55 más que la temporada 2004-2005.
La época de anidación arrancó el pasado el 1 de octubre y concluyó el pasado 15 de marzo, por lo que aún los datos son parciales, añadió la CCT.
Según la fuente, esta temporada en Playa Grande se contabilizaron 481 nidos y en Playa Langosta cerca de 100, ambos lugares ubicados dentro del Parque Nacional Marino las Baulas de la provincia de Guanacaste (Pacífico norte).
Playa Grande, ubicada 300 kilómetros al oeste de San José, es el principal sitio de desove de la tortuga baula en el Pacífico y el cuarto en el mundo, superado por Gabón, Surinam y la Guayana Francesa, todos en el Caribe.
La Baula, que puede llegar a medir más de dos metros de largo y pesar 900 kilos, es la tortuga marina más grande del mundo y se encuentra en peligro crítico de extinción en el Pacífico, donde su población se estima en 2.500 hembras, a diferencia de 1980 cuando la cifra era de 91.000.
El director administrativo del parque nacional, Rodney Piedra, señaló que la llegada de más tortugas es "la mejor muestra del impacto positivo que ha tenido el trabajo de varias instituciones que promueven el desarrollo y la conservación de la zona".
Por su parte, Ruth Tiffer, miembro de la CCT y directora del plan de manejo del parque nacional, afirmó que esta iniciativa "busca integrar la conservación de los recursos naturales con su medio social y una visión de cuenca hidrográfica".
La experta agregó que este parque, que cuenta con 73 hectáreas terrestres y 20.000 hectáreas marinas, es "de gran importancia mundial para la tortuga baula y su protección debería ser prioritaria en la región".
También se han realizado talleres para los vecinos del parque en los que se han involucrado varias instituciones estatales y privadas, con el fin de crear una conciencia ambiental para proteger la zona y permitir que las baula sigan llegando a desovar.
Además de tortugas baula, al parque marino llegaron a desovar las especies lora o verde y ocasionalmente la carey, ambas también en peligro de extinción.
El hábitat natural de las baulas es amenazado por diferentes factores, que van desde el fenómeno del Niño, la pesca incidental y la contaminación, hasta la urbanización e iluminación de las playas.
El Parque marino, que restringe la entrada de turistas durante la temporada de desove para evitar modificaciones al hábitat del quelonio, recibió la temporada 2005-2006 un total de 6.263 turistas. EFE
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