Goiania (Brasil), 23 mar (EFE).- Un sacerdote, de 60 años, y su sacristán, de 23, fueron detenidos hoy por la policía de la ciudad brasileña de Goiania como principales sospechosos de la muerte por envenenamiento del padre Adriano Moreira Curado.
La víctima, según las investigaciones policiales, pretendía denunciar actos corruptos y escándalos sexuales en la iglesia Bom Jesús, de Goiania, que regía su colega Moacir Bernardino da Silva, y en la que fue novicio Dairan Pinto de Freitas.
El crimen ocurrió en abril de 2002 y la detención del padre Da Silva y de su asistente fue ordenada por el juez Jesseir Coelho de Alcántara, tras aceptar las pruebas presentadas por el Ministerio Público de Goiás, estado central brasileño del que Goiania es capital.
El juez afirmó en su resolución que "hay indicios de la autoría del homicidio de forma bárbara y cruel".
Según el promotor del caso, Elvio Vicente da Silva, el sacerdote Moreira Curado fue asesinado porque pretendía denunciar las irregularidades de la gestión de Da Silva en la iglesia de Bom Jesús.
La policía informó hoy del arresto del religioso, en cuya vivienda encontró revistas pornográficas y cintas de vídeo en las que aparece en una playa en compañía de varios jóvenes, entre ellos el sacristán Pinto de Freitas.
Las autoridades investigan las acusaciones según las cuales los acusados del asesinato tenían una relación homosexual.
Entre las pruebas presentadas al juez Coelho de Alcántara hay grabaciones de llamadas desde el teléfono de la iglesia en Bom Jesús, en las que se promovían fiestas entre adolescentes y el padre Bernardino da Silva. EFE
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