
LA PAZ (AFP) Grupos cívicos opositores arreciaron este martes los cortes de ruta en tres ricas regiones gasíferas del Chaco boliviano en protesta contra el presidente Evo Morales, mientras prefectos rebeldes pidieron la mediación de la OEA y la Iglesia católica para zanjar la crisis política.
Poblados del rico departamento oriental de Santa Cruz se sumaron en las últimas horas al bloqueo de caminos que sostienen desde el lunes comarcas de las regiones de Chuquisaca (sureste) y Tarija (sur), que han interrumpido el tráfico a Paraguay y Argentina, según últimos reportes de canales y radios privadas locales.
"La carretera Santa Cruz-Yacuiba (fronteriza con Argentina) está bloqueada", dijo este martes el director de Conservación Vial de la estatal Administradora Boliviana de Carreteras, Ramiro Heredia, citado por la emisora privada Erbol, al hacer un balance de la medida de fuerza.
El corte de rutas se reliza, tras la decisión de líderes civiles de las tres regiones de declararse el viernes "en pie de guerra", en rechazo a un proyecto de Constitución oficialista que el gobierno se dispone a hacer aprobar y para que el gobierno restituya a los nueve departamentos unos 166 millones de dólares que el mandatario aymara les retiró el año pasado.
Adicionalmente, estas tres regiones piden que Argentina y Brasil -los dos destinos de exportación del gas boliviano- paguen al menos el doble por el precio del gas natural.
Mientras arrecian las protestas cívicas en las tres regiones -que concentran la mayoría de las reservas de gas, estimadas en 1,36 billones de metros cúbicos, las segundas de la región después de Venezuela- los prefectos rebeldes de Santa Cruz, Beni, Pando, Chuquisaca y Tarija retomaron este martes la propuesta de diálogo.
Los prefectos Rubén Costas (Santa Cruz), la indígena quechua Savina Cuéllar (Chuquisaca), Mario Cossío (Tarija), Ernesto Suárez (Beni) y Leopoldo Fernández (Pando) enviaron sendas notas al secretario General de la OEA, José Miguel Insulza, y al cardenal Julio Terrazas, máximo jerarca católico, para que medien en el conflicto con el gobierno.
"Estamos solicitando que ellos puedan intervenir para facilitar la instalación de este proceso de diálogo que ojalá nos lleve a un reencuentro y a una reconciliación nacional", dijo este martes en conferencia de prensa el prefecto Cossío de Tarija, al confirmar el envío de las misivas.
La OEA, la Iglesia católica y un grupo de países de la región ya intentaron en meses pasados acercar las irreductibles posiciones entre oficialistas y opositores para entablar una mesa de diálogo, pero se chocaron con una crisis cada vez más aguda.
La crisis política se arrastra desde mediados del año pasado, cuando el oficialismo impulsó la aprobación en la Asamblea Constituyente de una nueva Constitución de corte indigenista y estatista, mientras la oposición apuntalaba la formación de gobiernos autónomos de cuño liberal.
El referendo del pasado 10 de agosto ahondó la división interna, pues el presidente Morales y los prefectos rebeldes Costas, Cossío, Fernández y Suárez salieron fortalecidos, al recibir un fuerte respaldo en las urnas, mientras que la quechua Cuéllar derrotó a un contrincante oficialista en las elecciones realizadas en junio, tras la renuncia del titular.
El gobierno se envalentonó con el resultado del plebiscito, en el que el presidente obtuvo el 67,4% de los votos, para retomar la idea de aprobar su Carta Magna en un nuevo referendo, lo que reflotó el rechazo opositor.
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