
Esta semana, el diseñador de modas Giorgio Armani, quien aún se reestablece de un ataque de hepatitis, dio señales de que ya está preparando a sus sucesores, para que asuman las riendas de uno de los mayores emporios de la moda.
“Ya estoy organizando al personal que continuará con mi trabajo. Ciertamente, no soy eterno, llega un momento en que debes entregarlo (su puesto)”, dijo el diseñador de 75 años a la prensa en Moscú, donde viajó para apoyar la Semana de la Moda de esa ciudad.
Usando un elegante traje negro, Armani bromeó con los periodistas acerca de su apariencia: “¿Están viendo como soy?, no me veo tan mal todavía ¿cierto?”, dijo el diseñador antes de un animado aplauso de la audiencia, según reprodujo la agencia de noticias Reuters.
Conocido por su hábil sentido de negocios, Armani no ha detallado cuáles son sus planes de sucesión, en comparación con otros diseñadores de su generación, como Valentino Garavani, quien se retiró de la industria de la moda el año pasado, a los 76 años.
Hasta el momento, Armani no ha nombrado públicamente a un sucesor creativo o comercial.
A fines del mes pasado, el rey Giorgio , como se le conoce en Italia, realizó varios cambios de gerencia para minimizar su cantidad de trabajo y reorganizar su agenda, a fin de cuidar mejor de su salud.
Halagos. En su paso por Rusia, el diseñador italiano se deshizo en halagos para la industria de la moda de ese país, que ha sido una de las más golpeadas este año por la crisis económica.
“Hay mercados emergentes asiáticos. Pero el mercado ruso es más cercano a nosotros, noto que es más fácil de asir”, declaró en conferencia de prensa.
“Los rusos influyen en la moda en el plano económico”, dijo entusiasmado el diseñador, quien cuenta con una decena de tiendas de ropa y de muebles en Rusia.
El italiano también aprovechó para alabar la belleza de las modelos rusas.
Influencia. Tal es la influencia que el diseñador ejerce en el mundo de la moda que su colega Santo Versace –uno de los propietarios de la firma Versace– envió una carta al presidente de la república italiana, Giorgio Napolitano, para solicitarle que Armani sea nombrado como senador.
“Una personalidad como Armani, maestro del diseño y figura de la empresa italiana, puede ser el mejor candidato a recibir tan alto reconocimiento del Estado”, reza la carta de Versace, enviada a Napolitano el mes pasado.
En el 2006, la revista Forbes nombró a Armani como el diseñador italiano de mayor éxito comercial de la historia, y estimó su fortuna en $4.100 millones.