Por Nancy De Lemos
San José, 5 abr (ACAN-EFE).- El Premio Nobel de la Paz 1987, Oscar Arias Sánchez, se perfila como el primer y único ex presidente en aspirar a la reelección para el 2006, debido a la eliminación de una reforma constitucional que prohibía esa práctica en Costa Rica.
La Asamblea Legislativa introdujo, en 1969, una reforma a la Carta Magna para prohibir la reelección, pero ayer, viernes, la Sala Constitucional revocó ese artículo.
De los siete ex mandatarios que podrían aspirar a la silla presidencial en las elecciones del 2006, sólo Arias, del socialdemócrata Partido Liberación Nacional (PLN, principal opositor), y que gobernó de 1986 a 1990, ha manifestado su intención de presentarse como candidato.
Sin embargo, las reacciones del Premio Nobel, de 62 años de edad, fueron cautelosas. Desde Puerto Rico, donde se encuentra de visita, declaró a la prensa que antes de anunciar una candidatura se tomará un tiempo para consultarlo con sus familiares y amigos.
"Voy a meditarlo unos meses, pero probablemente la respuesta sea que sí. Voy a tener que tomar una decisión y creo que será regresar a la política, porque de otra sería defraudar a mucha gente", expresó Arias.
También advirtió que "este no es momento de encender los fuegos políticos. Hay muchas cosas que el país debe hacer primero, especialmente en apoyo al actual gobierno".
Puso de relieve que este fallo no debe entenderse como un asunto en el que se deba abrir ya una campaña política, porque "eso sería nefasto para Costa Rica".
Diversas encuestas realizadas en los últimos años señalaron que en una eventual elección, Oscar Arias triunfaría sobre cualquier otro rival político, y lo calificaron como el político "más popular" de Costa Rica.
La apertura de la puerta hacia la reelección generó diversas reacciones a favor y en contra en este país centroamericano.
El actual presidente de Costa Rica, Abel Pacheco, que también se encuentra de visita oficial en Puerto Rico, afirmó en un comunicado que respeta la decisión de la Sala Constitucional, pues sus fallos son inapelables.
Pacheco aseguró que "sería muy difícil" que él aspirara de nuevo a la presidencia, pues su actual gestión "será mi último esfuerzo por ayudar al pueblo de Costa Rica desde el punto de vista político".
El ex presidente Miguel Angel Rodríguez (1998-2002), del oficialista Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), también considera que se debe respetar el fallo de la Sala.
"Siempre he señalado que nuestro estado de derecho demanda el respeto a los fallos judiciales y es necesario que todos contribuyamos a preservar nuestra institucionalidad", precisó mediante un comunicado a la prensa.
Su antecesor, José María Figueres (1994-1998), militante del PLN, que ahora vive en Suiza, considera que "esta decisión fortalece la democracia costarricense", y no descartó por completo la posibilidad de intentar reelegirse.
"Ahora estoy muy animado con mi trabajo, dejémoslo ahí", manifestó en una nota.
En tanto, Rafael Angel Calderón, también del PUSC, aseguró que no desea volver a la Presidencia, y fustigó la decisión de la Sala Constitucional, tras señalar que esta reforma debió hacerla la Asamblea Legislativa.
"Lo grave es que una Sala de la Corte haya cambiado la Constitución. Si han cambiado eso nadie puede estar seguro en este país de sus derechos", comentó Calderón.
El argumento bajo el cual los magistrados revocaron el artículo 132, que prohibía la reelección, es que sólo una Asamblea Constituyente puede hacer reformas a la Constitución que afecten los derechos de los ciudadanos, y en 1969, la modificación fue introducida por la Asamblea Legislativa, lo cual deja el artículo sin validez. ACAN-EFE
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