San José, 7 may (ACAN-EFE).- El Premio Nobel de la Paz, Oscar Arias, lamentó hoy la ausencia del mandatario venezolano, Hugo Chávez, a su investidura mañana, como presidente de Costa Rica, pero aseguró que existirán "otras oportunidades para conversar".
"Lamento mucho la ausencia del presidente Chávez. Esta hubiera sido una ocasión propicia para hablar de temas que están en la agenda de nuestros países", como la compra de petróleo a precios preferentes para Centroamérica, dijo hoy Arias en una rueda de prensa.
Chávez, quien había confirmado su asistencia a la investidura de Arias, canceló hoy su participación, según lo anunció él mismo en su programa de radio "Aló Presidente".
"Yo quería ir mañana a Costa Rica pero no me da tiempo (...) no voy a poder, lo lamento mucho, presidente Arias, tengo mucho trabajo", expresó el mandatario venezolano.
Arias aseguró que "si la cancelación fue a última hora debió ser por una buena razón, pero ya habrán otras oportunidades para conversar".
Agregó que con esta decisión de Chávez "no tendría mucho sentido" realizar la "minicumbre" que pretendía llevar a cabo mañana con el mandatario venezolano y los presidentes de Colombia y Ecuador, Alvaro Uribe y Alfredo Palacio.
En esta reunión, Arias pretendía conversar con los gobernantes suramericanos acerca del comercio internacional y las posiciones políticas que han generado cierta tensión entre algunos gobiernos de la región, como el anuncio de la posible retirada de Venezuela de la Comunidad Andina (CAN).
El presidente electo indicó que su nuevo objetivo será sostener reuniones bilaterales con todos los presidentes que le sea posible en el transcurso de mañana.
Respecto a Chávez, Arias dijo que estaría dispuesto a llamarlo en el futuro para tratar asuntos de interés, aunque "esto no significa que lo voy a llamar ya".
Arias, de 65 años y militante del Partido Liberación Nacional (PLN, socialdemócrata), sostendrá mañana una reunión con sus colegas centroamericano antes de recibir la banda presidencial por segunda vez, pues ya gobernó Costa Rica entre 1986 y 1990. ACAN-EFE
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