Buenos Aires. Mientras en la ciudad balnearia de Mar del Plata se celebraba la IV Cumbre de las Américas, todo el país era escenario de protestas contra el presidente estadounidense George W. Bush y el Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA).
Organizaciones sociales, partidos de izquierda, movimientos de desocupados, grupos de derechos humanos y sindicatos realizaron actos y marchas.
Iniciaron la jornada los integrantes del Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados, que marcharon por la mañana hacia la embajada de Estados Unidos en Buenos Aires al grito de Fuera Bush.
Encabezados por su líder, Raúl Castells, los manifestantes se enfrentaron a la policía cuando intentaban derribar las vallas que protegen la sede diplomática. Una vez dispersada la protesta, prendieron fuego papeles frente a una casa de comidas rápidas de origen estadounidense.
No vamos a ser una estrella más en la bandera yanqui, gritó Castells indignado.
Por su parte, los sindicatos de trabajadores estatales ATE y CTA tapizaron los balcones de los edificios públicos con banderas argentinas y lanzaron a la calle panfletos multicolores con las leyendas Fuera asesino Bush y Por la soberanía popular, no a la pobreza.
Nosotros siempre marchamos por nuestras reinvindicaciones pero hoy éstas están enmarcadas en la situación internacional, por eso nos movilizamos contra Bush, que es el causante de que acá haya desocupación y hambre, dijo a la AP Marina Gionto, empleada del Ministerio del Interior, mientras sostenía a su hijo Joaquín en brazos.
Grupos de estatales se concentraban frente a sus lugares de trabajo con banderas que rezaban Fuera Bush, mientras se cumplía con alta adhesión la huelga gremial y en los hospitales públicos sólo se atendían las guardias de emergencia. Los maestros también adhirieron al paro de estatales.
Bush not wanted - Bush no querido, decía un cartel bilinge que portaba el sindicalista Jorge Robledo.
Convocamos a toda la población en más de 200 ciudades, para que desde su lugar de trabajo, estudio o su hogar se una al banderazo nacional y a la consigna Sí a la integración de los pueblos, no a Bush y el ALCA, exhortó Fabio Basteiro, secretario general de la delegación de CTA en Buenos Aires.
A la hora del almuerzo, circular por Buenos Aires fue una pesadilla. A las demoras en los subterráneos --debido a que los empleados han decidido no prestar servicio ante el temor de que se produzca un ataque a la red-- se sumaron cortes de calles en distintos puntos de la ciudad.
Este es un acto de repudio a Bush, el responsable de las guerras y las miserias en el mundo y damos nuestro cien por ciento de apoyo al presidente venezolano Hugo Chávez. En Venezuela hay una revolución popular en marcha, dijo Juan Cruz Dafuncio, dirigente del radicalizado grupo piquetero MTD Aníbal Verón, mientras con otros 300 manifestantes bloqueaban uno de los puentes de acceso a la ciudad.
Desde los cortes, los estatales y los grupos piqueteros marchaban por la tarde hacia la plaza frente al Congreso Nacional.
Allí, junto a actores, cantantes e intelectuales realizaban un acto cultural de repudio a la visita de Bush con una propuesta artística y a través de una radio abierta informarán al público el desarrollo de la Cumbre en Mar del Plata, 400 kilómetros al sur de Buenos Aires.
Los actos y movilizaciones se repetían en las capitales de las provincias de Córdoba, Corrientes, Catamarca, Chaco, Entre Ríos, Formosa, Jujuy, La Pampa, Mendoza, Misiones, Neuquén, Río Negro, Salta, San Juan, San Luis, Santa Cruz, Santa Fe, Santiago del Estero y Tierra del Fuego.
Creemos que en todo el país vamos a superar los dos millones de personas, anticipó Basteiro.