El Bolshoi de Moscú, uno de los más antiguos y conocidos teatros de danza de Europa, lanzó una campaña internacional en procura de reunir $200 millones (60.000 millones de colones, aproximadamente) para financiar su renovación.
"El Bolshoi tiene reconocimiento mundial y ahora necesitamos el apoyo de todos nuestros colegas", declaró Vladimir Vasiliyev, su director artístico.
A comienzos de marzo, Vasiliyev apeló personalmente a "todos los teatros del mundo" en procura de respaldo para el proyecto de renovación del Bolshoi, mediante la donación de una parte de sus ingresos o con funciones especiales de ayuda. Hasta ahora han respondido más de 20 teatros.
La iniciativa de recolectar fondos de ayuda ganó vigor con el Día de Solidaridad con el Bolshoi, declarado por la Unesco (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) el pasado 28 de marzo, en ocasión del 224 aniversario de la fundación del teatro ruso.
Ese día, se alentó a grupos en todo el mundo a solicitar dinero en apoyo de la rehabilitación del famoso teatro. Esas iniciativas son cruciales para la supervivencia del Bolshoi, según señaló Vasiliyev, un ex bailarín que tomó las riendas de la compañía en 1995.
Buscando la gloria
La Unesco, que se hizo cargo en 1993 del proyecto de renovación, se ha comprometido a frenar la degradación y devolver al teatro su antiguo esplendor.
Marina Panfilovich, jefa de relaciones públicas del teatro, dijo que, a pesar del aumento de sus producciones, el teatro sigue crónicamente corto de fondos.
Además de recursos para financiar su programa de renovación, el Bolshoi necesita dinero para asegurar que sigue siendo una de las mejores compañías de Rusia, con sus 2.500 artistas, entre cantantes, bailarines, miembros del coro y músicos.
El edificio del teatro, construido en 1856, nunca fue sometido a grandes reparaciones y necesita con urgencia ser restaurado. Además, el millón de espectadores que asisten anualmente a las funciones han superado la capacidad del Bolshoi.
La mayoría de las estructuras metálicas del teatro datan de 1856, y tanto el escenario como los equipos fueron reemplazados por última vez en 1930, cuando fueron pintados en telones y bajorrelieves símbolos del Partido Comunista.
El teatro tiene un subsidio del gobierno de $10 millones anuales (3.000 millones de colones, aproximadamente), una cantidad insuficiente pa
ra mantenerlo a flote, señaló Vasiliyev.
Como institución del Estado, el Bolshoi está obligado a mantener bajo el costo de sus entradas. Un lugar en las mejores butacas se logra por menos de $20 (6.000 colones, aproximadamente) y las ubicaciones en palcos pagan menos de un dólar. El resultado son ingresos modestos, que no contribuyen a las arcas de la compañía.
El Bolshoi necesita más de $60 millones (18.000 millones de colones, aproximadamente) para completar las obras de un nuevo teatro de 1.000 butacas contiguo al edificio principal. Luego deberá financiar la rehabilitación de este último.
Antes del derrumbe
La compañía del Bolshoi nació en marzo de 1776, cuando sus 13 miembros originales iniciaron las actuaciones en lo que luego se conoció como el teatro Petrovsky.
Pero, en 1805, el fuego destruyó el teatro Petrovsky y también el local que lo reemplazó en plaza Arbat (en 1812) y el primer teatro Bolshoi, en la plaza homónima, en 1853.
El actual edificio fue construido en 1856, y la fachada y el ingreso del teatro resultaron dañados por el estallido de una bomba de 200 kilos durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945). La reconstrucción se hizo ocho meses después
El teatro fue hogar o anfitrión, de algunos de los nombres más famosos del mundo de la música, como Tchaikovsky o Rachmaninov.
Quienes estén interesados en conocer más sobre las actividades del teatro, pueden visitar la página oficial del Bolshoi en la siguiente dirección de Internet: http://www.bolshoi.ru/