Jerusalén. El parlamento israelí aprobó hoy de manera preliminar un plan de emergencia económico, pero dicho voto no pudo resolver la crisis de coalición que podría privar al primer ministro Ariel Sharon de una mayoría parlamentaria.
La medida fue adoptada por 65 votos a favor y 26 en contra, con siete abstenciones.
La crisis de la coalición estalló el lunes, cuando el proyecto de ley fue derrotado inesperadamente con la ayuda de dos socios de coalición, los ultraortodoxos Shas y las facciones del Judaísmo Unido de la Torá.
En respuesta a dicha derrota, Sharon destituyó a los ministros rebeldes.
Las destituciones, que se harán vigentes poco después de la medianoche del miércoles, dejarían a Sharon con una coalición débil y dependiendo de otros socios de coalición con los que tiene conflictos de intereses.
Sin las dos facciones ultraortodoxas, la coalición de Sharon sólo controlaría 60 de los 120 asientos parlamentarios.
El presidente de la coalición, Zeev Boim, dijo que Sharon no había cambiado su postura sobre la destitución de los ministros.
En el voto del miércoles, los 17 legisladores del Shas y tres del Judaísmo Unido de la Torá estuvieron ausentes del pleno, mientras que dos legisladores de esta última facción votaron en contra de la ley.
Desde la derrota del lunes, Sharon se ha negado a conferenciar con los líderes del Shas, e insistió en que o apoyaban el plan el miércoles o se iban del gobierno.
El partido laico Shinui, ahora en la oposición, ha expresado su intención de formar una coalición gubernamental si los partidos ultraortodoxos son definitivamente expulsados.
Shinui cuenta con seis asientos parlamentarios y repondrían la mayoría parlamentarios de Sharon.
Un 70% de la población apoyó las destituciones de Sharon, según el periódico Yediot Ahronot.
Edición periodística: Gerardo González y Juan Fernando Lara . Fuente: agencias.