San Francisco (EE.UU.). La audiencia judicial de este viernes en el caso que opone al sitio de intercambio gratuito de música en Internet Napster con la poderosa industria discográfica, terminó en una corte federal de San Francisco (oeste), sin decisión inmediata sobre el futuro de la popular empresa.
La audiencia ante la jueza Marilyn Hall Patel terminó tras dos horas y media de declaraciones de los abogados de las partes.
David Boies, el abogado de Napster que permite a sus usuarios intercambiar gratuitamente canciones utilizando sus servidores de Internet, había anunciado que el sitio instalará un filtro que estará activo desde este fin de semana, y que permitirá bloquear el intercambio de cientos de miles de melodías protegidas por las normativas sobre derechos de autor.
Los ingenieros de Napster trabajan las 24 horas del día desde hace más de dos semanas en la instalación de los filtros para que el sitio pueda detectar cuándo canciones protegidas son intercambiadas via Internet por sus usuarios, dijo David Boies.
¿Quién identifica música?
Los abogados de la industria discográfica alegan que es Napster no las compañías que representan, la responsable de identificar y proteger el material.
"Napster tiene una obligación real de controlar su sistema", dijo el abogado de la industria de la música, Russell Frackman.
Frackman señaló que las compañías grabadoras no tienen la obligación "de gastar tiempo o dinero", dando a Napster listas de artistas y títulos de canciones.
La magistrada había ordenado a Napster, en julio del 2000, detener todos los intercambios de música protegida por los derechos de autor. Esta decisión está suspendida desde entonces por un procedimiento de apelación.
Gigantesco intercambio
Las canciones que unos 60 millones de usuarios de Napster se intercambian son editadas en su gran mayoría por la industria discográfica y por ende responden a las leyes en materia de derechos de autor. Así, la decisión de la jueza significaba que el sitio debía detener todas sus actividades.
El pasado 12 de febrero, la Corte de Apelaciones de San Francisco falló en concordancia con la jueza Patel, al estimar que Napster "alienta a sus usuarios a violar los derechos de autor de las casas discográficas".
El tribunal pidió asimismo a la jueza que revise su fallo para que Napster solo sea responsabilizado de las violaciones a los derechos de autor de las cuales efectivamente tiene conocimiento, y consideró que la industria musical debía informar a Napster sobre las listas de canciones protegidas, para que bloquee el intercambio de esas melodías.
Las principales disqueras (Universal Music, Sony, EMI, Warner Music y Bertelsmann), que representan el 90 por ciento de la producción musical, consideraron que sería suficiente con enviar a Napster las listas de artistas y títulos de canciones para que bloquee su intercambio.
Obstáculos técnicos
Pero el problema podría ser aún más complejo desde el punto de vista técnico ya que los usuarios del sitio no siempre dan a los archivos que intercambian el nombre exacto de la canción. En este caso es difícil identificarlos y bloquearlos.
Sea cual sea la decisión de la jueza, limitará la actividad de Napster. Queda por saber si el sitio podrá seguir funcionando o si simplemente su actividad será paralizada.
Para intentar salir del entrevero, Napster intentó, en vano, negociar un acuerdo amistoso con la industria discográfica, que hubiera puesto punto final a un proceso judicial cada vez más complicado para la empresa.
Napster hizo pública el 20 de febrero su propuesta, que se basa en el pago anual de $200 millones (¢64.200 millones) en regalías a la industria de la música durante cinco años y paralelamente instalar un sistema de abonos para sus usuarios, pero la iniciativa no desbloqueó las negociaciones.
Con excepción de Bertelsmann Music (BMG), quien se asoció el año pasado con Napster, las grandes compañías musicales hacen, por el momento, oídos sordos al popular sitio.