SU PRESENCIA FUE evidente desde el momento mismo en que abrió las puertas. El restaurante Jalisco se instaló hace dos años a un costado del Mall San Pedro y, con el nombre que lleva y la decoración que exhibe, dejó al descubierto un lugar típicamente mexicano.
Dentro, el ambiente no ofrece espacio para dudas: solo para el apetito. Todo, absolutamente todo, está invadido de colores muy despiertos, lámparas, flores, adornos rústicos y música mexicana.
Las mesas son todas diferentes y todas con un estilo muy representativo del país que evocan, no solo por los colores, sino por los materiales de que están construidas: hierro y madera.
Marvin Chaves es el propietario, un tico que vivió muchos años en México ya que su padre es originario de Jalisco -por esto el nombre-. Marvin nos cuenta que casi todo fue traído desde allá.
"Aunque nací en Costa Rica, me críe en Guadalajara, la capital del estado de Jalisco. Allá teníamos una tienda de muebles. Esta es la razón por la cual trajimos de allá los muebles y mucho de la decoración", comenta.
La decoración fue idea del propio Chaves. "No responde a un estilo definido, sino que es una mezcla, un conjunto de objetos, muebles y pisos de colores. El propósito es representar a varias regiones de México, aunque predomina la de Guadalajara, la cual sobresale por sus arcos, estrellas y el uso de las flores", agregó.
La idea de este hombre, de montar un restaurante aquí, tiene explicaciones genéticas: sus tías mexicanas tienen una fonda en Guadalajara, y a él le nació la inquietud de poner algo parecido en Costa Rica. Así, con el consejo de ellas, regresó a San José y montó el proyecto. "Nuestro menú tiene lo mismo que se vende en Guadalajara", afirma, y para ponerlo en práctica cuenta con las cucharas de un chef mexicano y dos ticos.
¿Nos sentamos?
Ya algunos amigos nos habían hablado maravillas de la comida en este lugar y de los precios. Ahora era nuestro turno de probar...
El dueño aclara que este no es un restaurante gourmet ni a la carta. "El nuestro es un estilo de fonda; nos interesa que al comensal le llegue un plato con una buena porción de comida y a buen precio.".
Es difícil decidirse entre todas las posibilidades que nos ofrece el menú, el cual nos pasea por los antojos, las carnes, los burros, las flautas, las sopas y todo lo que se les pueda ocurrir cuando se piensa en delicias mexicanas.
Queremos comer de todo; sin embargo, decidimos empezar por algo tan típico como una sopa de tortilla, pero tuvimos que cambiar de petición cuando el mesero nos avisó que ese día no había de esta sopa. Nos decidimos entonces por unos frijoles fritos y dados de queso.
Cuando empezamos a ambientarnos con el buen sabor de las entradas, nos dimos cuenta de que varios de los platos fuertes que solicitamos no podían prepararse porque no había el queso con el que los elaboraban... Todavía nos preguntamos: ¿cómo: en un lugar de comida mexicana falta el queso?
Bueno, vale que el menú tiene una gran variedad. Nos inclinamos por las carnes: el lomito en salsa chipotle y la costilla en salsa de barbacoa fueron las escogidas. El primero viene en una salsa picante con trozos de maní que, juntos, dan un exquisito sabor al plato: excelente decisión. Las costillas estaban cargadas de carne y de un sabor delicioso.
Aparte del incidente del queso y del hecho de que al coffe maker se le desprendió una manguera y no pudimos tomar café, Jalisco es un lugar agradable para visitar, con una decoración muy vistosa. Allí, cuando uno topa la suerte de escoger un plato que tenga todos los ingredientes, se come muy buena comida mexicana; y, sí, es cierto que los precios son bastante accesibles. Dos personas que pidan entrada, plato fuerte y postre podrían gastar unos ¢7.000 y quedar muy satisfechas.
Además, parece que los fines de semana siempre son muy concurridos, lo que lo convierte en un lugar de buen ambiente, en especial para ir con los amigos.
Cómo, dónde, cuándo
Lugar: Restaurante Jalisco.
Dirección: 125 m al norte de la Fuente de la Hispanidad, Centro Comercial Arte Plaza San Pedro.
Horario: De lunes a jueves, de 11: 30 a. m. a 11:30 p. m. Viernes, sábado y domingo, se cierra a la medianoche.
Precios (sin impuestos): Entradas, de ¢375 (pico de gallo) a ¢675 (chicharrón de queso). Antojos, de ¢850 (las flautas pequeñas de pollo) a ¢1.350 (enchiladas suizas). Burritos, de ¢790 (burrito al pastor) a ¢1.959 (burrito burrón). Carnes, de ¢2.200 (churrascos), a ¢2.600 (lomito a la mole). Bebidas, de ¢200 (café) a ¢2.500 (pichel de cerveza de barril).
Parqueo: Sí.
Teléfono: 283-9248.
Calificación: Bueno.