Miami (EEUU). Los investigadores federales creen que la bacteria del ántrax que mató a un hombre y contagió a otro en Florida (EEUU) pudo haber sido fabricada hace cincuenta años, con lo que se confirman las sospechas de que hubo intención criminal.
Las pistas conducen a una cepa manipulada en un laboratorio del estado de Iowa en los años 50 y que pudo haber sido distribuida a numerosos centros de investigación.
Sin embargo, los investigadores señalaron que esperan los resultados definitivos de las pruebas que indicarían si las cepas del bacilo del ántrax, que provoca la enfermedad denominada carbunco, fueron manipulados artificialmente, lo que confirmaría la tesis de que se trata de un acto de terrorismo bacteriológico.
Se trata de una pista, "pero las pruebas no son finales. Queremos estar seguros", indicaron.
Hasta ahora los agentes de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) no han encontrado más rastros de la letal enfermedad en la oficina de Robert Stevens, el fotógrafo del diario "The Sun" que falleció el pasado viernes a causa de una rara y letal forma por inhalación del "bacillus anthracis".
Previamente se encontraron signos del bacilo en el teclado de la computadora de Stevens y en las fosas nasales del segundo infectado, Ernesto Blanco, un cubano-americano que trabaja en el servicio de mensajería de ese diario y que se encuentra en condición estable en el hospital Cedar de Miami.
Portavoces sanitarios no han informado sobre nuevos contagios y aún esperan los resultados de los exámenes realizados hasta el momento a casi 800 personas, principalmente a los empleados y visitantes que trabajan en el clausurado edificio de American Media Inc. (AMI), la empresa editora de "The Sun", "National Enquirer" y otros diarios sensacionalistas.
Los laboratorios trabajan intensamente para determinar de qué tipo de cepa proviene el ántrax que apareció en Florida. Los tipos más parecidos provienen de una cabra y de una cepa fabricada en un laboratorio que sería fácil de difundir en un envase pequeño como una carta.
Blanco recibió una carta, que también manipuló Stevens, dirigida a la cantante y actriz Jennifer López que contenía una extraña sustancia parecida al jabón en polvo, según los investigadores federales.
El temor a un ataque biológico a Estados Unidos ha desatado una oleada de preocupación entre los residentes de Florida y en todo el país, donde numerosas personas se han apresurado a comprar grandes cantidades de agua y antibióticos y han agotado las vacunas contra el bacilo del ántrax, usualmente fabricada para las fuerzas armadas.
La inquietud ha tenido también un efecto en otras personas que han inundado los teléfonos de las autoridades con avisos de emergencias sobre bombas o cartas sospechosas con misteriosos "polvos blancos".
En su mayoría estos avisos han resultado ser falsas alarmas.
En Fort Lauderdale, al norte de Miami, una instalación de bomberos fue clausurada durante 12 horas. Lo mismo sucedió en una oficina de abogados y un banco en Naples, en la costa sur oeste del estado.
En los condados de Miami-Dade y Broward se denunciaron numerosos casos de cartas sospechosas en las ciudades de Hialeah y Weston, respectivamente.
Se ha informado de incidentes similares en los estados de Texas y Wisconsin y Washington.
La Casa Blanca, en un esfuerzo por calmar a la población, dijo que se continúa seriamente con la investigación y pidió tranquilidad.
Reiteró que aún no se establece una relación entre los casos de ántrax -considerado una arma biológica perfecta- y un ataque terrorista vinculado al atentado contra Nueva York y Washington, y que podría tratarse de una acción aislada
El presidente George Bush dijo: "Hasta el momento pareciera que se trata de un incidente muy aislado".
Entretanto, en Florida el congresista republicano Lincoln Díaz Balart hizo también un llamamiento a la calma y agregó que las autoridades han tomado todas las medidas necesarias para proteger a la población.
"Se han tomado todas la medidas adecuadas para esta emergencia. Los sitios especialmente sensibles, como los depósitos de agua y las plantas nucleares que existen en el estado tienen una estricta y severa vigilancia", dijo.
Edición periodística: Adriana Quirós Robinson, Editora nacion.com Fuente: agencias.