Sao Paulo, 1 jun (EFE).- El director de cine español Antoni Ribas presentó hoy sus películas en la sede del Instituto Cervantes de Sao Paulo, donde se definió como "un gran rebelde" que se crece cuando las condiciones son adversas.
"Soy el único director de mi generación que sigue haciendo cine y las dificultades me excitan", dijo Ribas ante el público que acudió al Instituto Cervantes para ver "Las salvajes en Puente San Gil", su ópera prima, que abrió un ciclo de cine de autor dedicado a su obra y que, según él, "se adelantó a su tiempo".
Antoni Ribas (Barcelona, 1935) fue un torrente de palabras durante la charla previa a la proyección, donde hizo un peculiar repaso a su filmografía que arrancó constantes carcajadas entre el público.
De un modo "anárquico", como reconoció él mismo, el autor catalán también habló del cine como una "profesión muy dura y salvaje" y agregó que "si tuviese un trabajo recto, me suicidaría o me iría a tocar la guitarra bajo un puente".
"En el cine somos cuatro chalados que hacemos gracia a la gente, y una de nuestras características es que nunca tenemos nada seguro o claro, pero eso es lo bonito del cine", comentó.
El autor de "La ciudad quemada", que estuvo un año prohibida por la censura y "fue vista por (el líder comunista español Santiago) Carrillo disfrazado con su peluca", reconoció a Efe que para él "significa mucho estar en Sao Paulo, porque es bueno que la gente pueda ver sus películas, que estaban dormidas en la filmoteca".
"Pero tiene narices que el Instituto Cervantes, una entidad de Madrid, me traiga a Sao Paulo", comentó sin ningún tipo de pudor, porque "hay una cosa que se llama Catalan Films, pero a mí no me ayudan nada: no pagan ni un café".
Ribas, un octogenario que cautivó a los presentes con su verborrea desternillante, reconoció que después de "Victoria", dirigida a principios de los años 80, había tenido problemas para rodar.
"De la misma manera que los demás, pero soy tozudo y al final siempre ruedo. Hay gente que se desanima y que al final son directores de una, dos o tres películas", comentó Ribas, un autor que se ha caracterizado por facturar cintas de larga duración.
Ribas, que rodó un controvertido filme hace dos años sobre el Fútbol Club Barcelona, dijo que "la gente quiere que el Barcelona gane muchos partidos, pero no quiere saber si hay corrupción en el equipo".
Añadió que "en el Barcelona hacían lo que querían con el dinero y (Joan) Laporta me llegó a ayudar, dándome pruebas y señales de lo que sucedía en el club, pero cuando se convirtió en presidente del equipo no quiso saber nada".
"Antes de eso, decía que quería levantar la alfombra, pero después no levantó ni la alfombra del baño de su casa", apuntó.
Ribas, que se reconoció "de procedencia burguesa" y con "un año en la cárcel" en su currículo, aseguró que "el cine catalán existe, aunque se ruede en español".
"Otra cosa es que haya buen cine catalán", comentó. EFE
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