Por Orlando Lizama
Washington, 28 ago (EFE).- El café empieza a ser visto en Estados Unidos no sólo como la bebida ideal para mantenerse despierto sino como una fuente de salud, según reveló un estudio presentado ante la Sociedad de Química estadounidense.
"Los estadounidenses reciben más antioxidantes del café que de cualquier otra fuente dietética. No hay nada que se le acerque", señaló Joe Vinson, profesor de química de la Universidad de Scranton, en Pensilvania, a cargo del estudio.
Según Vinson, tanto la versión con cafeína como la descafeinada proporcionan un nivel más alto de antioxidantes que muchas frutas y verduras, y ello ha empujado a los estadounidenses a acudir al café en desmedro del té o de otras infusiones.
De acuerdo con el estudio, el adulto promedio en Estados Unidos consume 1.299 miligramos de antioxidantes provenientes del café, muy por encima de los 294 miligramos de té y de los 76 miligramos de banana.
Sin embargo, el científico indica que los altos niveles de antioxidantes del café o de otros alimentos no suponen que los haya en mayor cantidad en el sistema de una persona.
Sus beneficios dependen de la forma en que el cuerpo los absorba, algo que todavía no ha sido aclarado totalmente por los científicos, sostuvo Vinson.
Una serie de investigaciones difundidas en los últimos años ha revelado que los antioxidantes son beneficiosos en la lucha contra varias enfermedades, entre ellas, las cardiovasculares y el cáncer.
También protegen del cáncer de hígado y colon, la diabetes tipo 2 y la enfermedad de Parkinson, según los estudios.
El grupo de investigadores encabezado por Vinson analizó para su estudio el contenido antioxidante de más de un centenar de tipos de alimentos, incluyendo verduras, frutas, nueces, aceite y bebidas.
Los datos fueron comparados con información del Departamento de Agricultura de EEUU relativa a la contribución vitamínica o de antioxidantes de cada tipo de alimento.
El café ocupó el primer lugar en lo que se refiere a los antioxidantes, especialmente el tipo "java", superando al té, la leche, el chocolate y los arándanos, señala.
Pero no todos los efectos del café en la salud de una persona son absolutamente beneficiosos, según los científicos.
El tipo "java", especialmente, puede poner nerviosa a una persona o causarle dolores de estómago. Asimismo, el consumo excesivo aumenta el riesgo de problemas derivados de una mayor presión sanguínea o de un mayor ritmo cardíaco.
"Es necesario que se hagan mayores investigaciones para establecer los beneficios del café para la salud", señala Vinson.
Y aunque las conclusiones de su estudio alentarían a mucha gente a salir a tomar una tacita de café, el científico recomienda mucha moderación.
Una o dos tazas al día podrían ser beneficiosas. Y si a una persona no le gusta mucho el café, la alternativa podría ser el té negro, que es la segunda mayor fuente de antioxidantes en la dieta de los estadounidenses.
Les siguen las bananas, las legumbres y el maíz, aunque tampoco hay que olvidar las otras frutas y vegetales en general, según Vinson.
"Desafortunadamente, la gente todavía no consume suficientes frutas y verduras que son mejor desde todo punto de vista nutricional por su alto contenido de vitaminas, minerales y fibras", afirma.
Sea de Sudamérica, Centroamérica, Asia o Africa, en EEUU el café se consume en el desayuno y hasta después de la cena, pese a que a muchos les impide conciliar el sueño, señala el estudio.
A tal punto ha llegado la afición por el café, más de la mitad de los estadounidenses consume café de manera cotidiana, de acuerdo a la Asociación Nacional del Cafñe.
En los últimos años han aparecido en todo el país pequeños puestos de venta con una enorme cantidad de fórmulas encabezadas por el "expreso" el "cortado" con leche y aquellas variedades "condimentadas" con canela o miel.
Elemento característico en los pasillos de los grandes centros comerciales, esos locales son casi tan populares como los que abundan en Miami (Florida), donde ofrecen el típico y fuerte café cubano.
Se estima que el típico adulto estadounidense consume un poco más de taza y media de café al día. EFE
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