
La anorexia, que tan fuertemente está azotando a muchos adolescentes, no solo afecta la salud de las personas en ese momento de su vida; también deja secuelas en el largo plazo.
La Fundación Internacional de Osteoporosis (IOF), advierte que gran cantidad de mujeres que sufrieron anorexia durante su juventud, se convirtieron en adultas con osteoporosis y riesgo severo de fracturas.
La razón es que, durante la adolescencia y pubertad, es cuando se produce el máximo desarrollo óseo. Es en esa época cuando la que la ingesta de calcio debe ser abundante.
Si una joven, obsesionada por verse delgada, no se alimenta en forma, eso repercutirá sobre la salud de sus huesos y tendrá mayores posibilidades de sufrir osteoporosis u otras enfermedades similares en el futuro.
Además, el desorden alimentario provocado por la anorexia nerviosa es un grave factor de riesgo dado que la extrema delgadez en mujeres anoréxicas lleva a una deficiencia estrogénica y amenorrea (cesación de menstruación).
Cuando esto ocurre, es más factible que, tras la menopuasia, la pérdida ósea sea mucho más elevada.