Naciones Unidas, 23 ago (EFE).- El secretario general de la ONU, Kofi Annan, alertó del peligro que corre la población infantil en Sudán, al estar expuesta a la violencia sexual, los secuestros, las matanzas y el reclutamiento como soldados.
Annan detalló en un informe entregado hoy al Consejo de Seguridad los abusos sufridos por los niños durante el conflicto que se vive en la región sudanesa de Darfur, pese a que en mayo se firmara el acuerdo de paz de Abuya (Nigeria).
"Se estima que miles de niños todavía están asociados con las fuerzas armadas y los grupos rebeldes en Darfur, y están activamente involucrados en el conflicto", señala.
El titular de la ONU pidió al gobierno sudanés que ponga fin al proceso de reclutamiento de menores para engrosar las milicias gubernamentales, conocidas como Yanyauid, así como también instó a hacer lo mismo a los movimientos rebeldes que operan en Darfur (noroeste).
"El actual proceso de paz en Darfur y en el sur de Sudán ofrece una oportunidad real a los líderes del país para acabar con esas prácticas y con el uso de niños, de una vez por todas", puntualizó.
También subrayó la necesidad de las autoridades de investigar y llevar ante la justicia a los responsables de las facciones enfrentadas que no protejan las mujeres y las niñas, considerada la población más vulnerable entre los desplazados.
"La violencia contra las mujeres en Darfur continúa. Las niñas son el blanco de los enfrentamientos entre etnias y son abusadas deliberadamente como una humillación a todo el grupo", resaltó.
Annan mostró su preocupación por el deterioro de la situación de la seguridad en Darfur en general por los continuos enfrentamientos entre las milicias rebeldes que respalda el acuerdo de paz y las que lo rechazan.
El Consejo de Seguridad ha convocado una reunión para la próxima semana para analizar la situación en la convulsionada región de Darfur, en la que se han invitado a las autoridades sudanesas y a los representantes de la Unión Africana (UA), la Liga Arabe y la Organización de la Conferencia Islámica (OIC).
La UA, que cuenta con 7.000 efectivos en Darfur, que forman parte de una fuerza pacificadora conocida como AMIS, ha dejado claro que no puede seguir manteniendo económicamente la presencia de sus tropas, y aprobó que el operativo se transforme en una misión de paz bajo bandera de la ONU.
El gobierno de Jartum, sin embargo, se niega a la presencia de una fuerza internacional de la ONU y prefiere enviar 10.000 soldados de su ejército para que supervisen el alto el fuego en Darfur y calmen a los grupos rebeldes que no han firmado la paz.
EEUU y Reino Unido presentaron ante el Consejo de Seguridad un proyecto de resolución que busca que se autorice la ampliación de la misión de paz de la ONU (UNMIS), que actualmente opera en el sur del Sudán, para que envíe unos 17.000 efectivos a Darfur.
En enero del 2005, el Gobierno sudanés y los rebeldes del sur del Popular de Liberación de Sudán (EPLS) firmaron un acuerdo de paz que puso fin a una guerra que duró 21 años.
En mayo pasado Jartum y el Movimiento para la Liberación de Sudán (MLS) firmaron otro tratado de paz en Abuya, que no fue suscrito por el otro principal grupo rebelde, el Movimiento de Justicia e Igualdad (MJI), pero la violencia continúa.
Desde que estalló el conflicto en Darfur han muerto al menos unas 200.000 personas y dos millones más se han visto forzadas a abandonar sus hogares y alojarse en campamentos de refugiados en Sudán y en el vecino Chad. EFE
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