
Las montañas del norte de Heredia están cubiertas en su mayor parte por árboles de ciprés.
Sin embargo, no son consideradas como bosques y tampoco el aprovechamiento de su madera requiere permiso alguno de tala, según la actual Ley Forestal.
¿El motivo? No son una especie nativa.
En un voto del 2007, la Sala Constitucional declaró inconstitucional el artículo 28 de la Ley Forestal que establece “excepciones al permiso de corta”.
El alto tribunal justificó esta decisión “por omisión de medidas precautorias que aseguren la protección al ambiente” y ordenó a la Asamblea Legislativa subsanar esta ausencia.
En vista de la inacción del poder legislativo, varias asociaciones ambientales exigen ahora a la Comisión Legislativa de Ambiente que apruebe un proyecto de ley, presentado por la diputada Sianny Villalobos en el 2010, que pretende subsanar la tala indiscriminada de estas especies.
“La gente a principios del siglo pasado comenzó a sembrar cipreses porque crecían rápido y nos protegía de los vientos. En la actualidad se están talando montones y si no están en un área de protección no se puede hacer nada”, declaró Francisco Alfaro, presidente de la Asociación Ambiental del Norte de San Rafael de Heredia.
Esa una de las nueve organizaciones demandantes, junto a otras como la Fundación para la Protección de la Vida Silvestre y Recursos Naturales (Frupovirena).
Alfaro es, además, quien interpuso la acción de inconstitucionalidad ante la Sala IV en el 2005.
“La mayoría de veces no se tala para reforestar. Están eliminado los cipreses porque estorban y lo que se pretende es vender la tierra para establecer viviendas”, dijo.
Sianny Villalobos aseguró que “ha mantenido conversaciones” con el diputado José María Villalta (Frente Amplio) en busca de apoyo al texto. Sin embargo, reconoció que existe una resistencia “más que todo política” y “una gran presión de la Cámara Forestal” para impedir su aprobación.
Por su parte, Claudio Monge (PAC), presidente de la Comisión de Ambiente, señaló que el proyecto de Villalobos va a ser “rechazado por el fondo” y que una subcomisión trabaja en un nuevo texto, que será presentado la próxima semana.
El proyecto de Villalobos ocupa el puesto 31 de la agenda de la Comisión de Ambiente.