Redacción Central, 20 jul (EFE).- El fallecimiento hoy, martes, en un hospital de Madrid del bailarín y coreógrafo español Antonio Gades ha causado conmoción entre los profesionales del baile flamenco, el arte y la cultura en todo el mundo, que han reaccionado a su pérdida con manifestaciones de dolor y elogio a su talento artístico.
En Francia, el ministro de Cultura, Renaud Donnedieu de Vabres, rindió homenaje al bailarín español asegurando que en su ámbito "se había convertido en el maestro incontestable, en la referencia obligada".
"Tenía conciencia de ser el depositario de una parte muy preciosa de la cultura española, de un verdadero tesoro. Y ese tesoro lo ha sabido entregar a los que le sigan la huella, no sólo intacto, sino más fabuloso todavía", afirmó Donnedieu en un comunicado.
Tras subrayar que "Antonio Gades logró esa difícil síntesis entre tradición y modernidad, entre una fidelidad completa a las raíces, al alma del flamenco", el ministro francés se lamentó de que con su muerte ha desaparecido el bailarín "que escribió una nueva página de la historia del flamenco".
En Latinoamérica, personalidades de la cultura y la danza también reaccionaron con dolor al fallecimiento del que quizá haya sido el "bailaor" de flamenco español más aplaudido en todo el planeta.
En México, la coreógrafa Lourdes Lecona, directora artística de la Compañía Caña y Candela Pura, dijo que el bailarín creó un estilo propio en el que, sin ser gitano, unió el flamenco ortodoxo con el teatro y la danza contemporáneos.
"Gades hace que el flamenco tenga una temática, un estilo propio, una música. Lo revoluciona y lo lleva a diversos escenarios", indicó Lecona.
La bailarina cubana Alicia Alonso se mostró consternada por la muerte del bailaor, a quien definió como un gran amigo de la Revolución y del pueblo cubano y "un valiente de la vida y de la muerte".
"Estoy muy afectada, porque se pierde un gran amigo, un gran artista, una gran persona", declaró en La Habana la directora del Ballet Nacional de Cuba, que conocía a Gades desde 1975 y junto al presidente cubano, Fidel Castro, apadrinó al bailarín en su boda con la cantante Marisol, celebrada en la isla en 1982.
Las autoridades cubanas no han emitido aún ningún comentario sobre la desaparición de uno de los artistas internacionales más comprometidos con la revolución cubana.
Gades fue condecorado el pasado 5 de junio por el presidente cubano, Fidel Castro, con la orden José Martí, la mayor distinción que concede el Gobierno de la isla, por "su amor, amistad y fidelidad inquebrantables".
La noticia del fallecimiento de Gades fue también sentida en Uruguay, donde el crítico de cine Guillermo Zapiola le calificó de "cómplice ideal" para difundir a través de la pantalla el baile flamenco a todo el mundo.
La trilogía "Bodas de sangre", "Carmen" y "El amor brujo" fue "una verdadera complicidad ideal entre Gades y Saura", destacó Zapiola, coordinador también de la Cinemateca Uruguaya.
La ministra española de Educación y Ciencia, María Jesús San Segundo, a la que le sorprendió la muerte de Gades en la ciudad mexicana de Monterrey, adonde acompañaba en viaje oficial a los Príncipes de Asturias, aseguró que el fallecimiento del bailarín era una gran pérdida, no sólo para el mundo de la danza y la cultura, sino para todos.
En España, los Reyes Juan Carlos y Sofía, en nombre de toda la Familia Real, enviaron un telegrama de pésame a la viuda del bailarín, Eugenia Eiriz, y al resto de la familia Gades, para expresarle sus condolencias.
Como muchos artistas y amigos suyos, la bailaora Sara Baras declaró que Gades marcó un antes y un después en el baile, en el que fue un maestro como bailarín y como director. "Nadie que baile puede decir que no aprendió de él", añadió.
La "cantaora" Carmen Linares dijo de Gades que no sólo fue un gran bailarín y un gran creador, sino también un vanguardista del que destacó su capacidad para adaptar obras literarias como "Carmen", de Merimée, o "Fuenteovejuna", de Lope de Vega.
El bailarín, cuyo nombre real era Antonio Esteve Rodenas, murió en el hospital Gregorio Marañón de Madrid, a los 67 años, víctima de un cáncer que padecía desde hacía tiempo.
En el momento de su muerte, estaban junto a Gades su viuda, Eugenia Eiriz, con la que contrajo matrimonio recientemente, y algunas de sus hijas.
Los restos mortales de Gades serán incinerados mañana en la más estricta intimidad y por expreso deseo personal no se realizará ningún tipo de acto fúnebre.EFE
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