El año pasado fue catalogado como el de mayor consumo en carne de cerdo en la historia del país, sin embargo, la Cámara de Porcicultores de Costa Rica prevé que este año podría superar esas estadísticas.
Dicho sector cárnico ha presentado un auge desde el año 2004 cuando el consumo per cápita era de 8.9 kilos mientras que el 2009 cerró en 11.6 kilos.
“El año pasado fue el mejor de los últimos cinco, pese a que nos enfrentamos a la gripe AH1N1, que fue mal llamada fiebre porcina, invertimos mucho dinero en publicidad, los efectos negativos solo duraron una semana, las campañas alzaron el consumo”, dijo Renato Alvarado, presidente de la Cámara de Porcicultores de Costa Rica.
Los porcicultores aseguran que en el 2009 por mes eran llevados al matadero 45 mil cerdos para el mercado nacional, este año esa cantidad ascendió a 10 mil.
Según Acevedo, los costarricense han aumentado sus exigencias de calidad, por ejemplo hace 50 años el valor del animal se cuantificaba por la grasa que tuviera, hoy, es todo lo contrario los consumidores esperan cortes de cerdos magros.
“Aunque las ventas en el país están bien, hemos perdido en dos años unos 6000 porcicultores, que no pudieron enfrentar la crisis mundial, por que el precio del maíz, el trigo y la soya subieron cuando aumento el petróleo, pues esa materia prima fue utilizada para crear combustibles alternativos”, dijo Alvarado.
La Cámara asegura que el consumo podría ser mayor si los precios en el mercado fueran monitoreados constantemente.
“El precio se ha mantenido, al productor es de ¢1.578 y al carnicero ronda los ¢1.720, pero cuando la carne es colocada para la venta los precios superan hasta un 150%, por lo que consideramos que es necesario que esto se supervise por la entidad respectiva, ya que muchas familias podrían también consumirla”, comentó Alvarado.
En cuanto a las exportaciones el país no puede exportar a Estados Unidos ni Canadá por la Fiebre Porcina Clásica que afecto al país en el 2004 y que ya fue erradicada.
La Cámara esta a la espera de una acreditación que les permita llegar a esos mercados, sin embargo, los precios de los cortes estadounidenses son muy bajos, y la calidad de la carne también, eso los hace mayores competidores que otros países como Costa Rica.
Algunas empresas exportan a Centroamérica, Panamá y otros países como Vietnam, tal es el caso de Carnes Zamora quien exporta cortes finos a esos destinos desde el año 2003, eso representa un 15% de sus ventas.
En el caso de las importaciones estas son de 650 toneladas anuales en el caso de Canadá, 1500 toneladas en el caso de Estados Unidos y en Chile esta abierta y se mantiene sin aranceles.
Según Alvarado de enero a junio el consumo de chuleta, costillas y posta es mayor, mientras que de junio a diciembre la mayor demanda es de piernas y otros cortes finos.
“En el último semestre del año, las empresas comercializadores prefieren importar porque la demanda de producto es muy especifica, por lo que se prefiere no sacrificar para no tener que congelar la carne”, dijo el presidente de la Cámara.
Los porcicultores están a la espera de la acreditación del Estado para poder avanzar en las exportaciones, además esta semana solicitarán al Ministerio de Agricultura y Ganadería que construya los protocolos de exportación para abrirse a los mercados de China y Singapur. Asimismo, solicitarán que las etiquetas de carne importada contemplen si es carne fresca o congelada pues hasta la fecha no cumplen con ese requisito vital para las empresas comercializadoras.
Los cerdos nacionales deben alcanzar un estándar de peso entre los 95-100 kilos para poder ser exportados.