
Madrid. AFP. El ganadero Álvaro Domecq y Díez, impulsor de Torrestrella, prestigiosa ganadería de toros de lidia, falleció el miércoles en su finca de Jerez de la Frontera (Andalucía, sur), a los 88 años de edad, informaron fuentes de la familia.
Domecq, perteneciente a una dinastía ligada desde hace generaciones al vino y a los caballos, fue durante su vida rejoneador y ganadero, e incluso se dedicó durante un tiempo a la política.
Álvaro Domecq comenzó a rejonear en 1935 en un festival benéfico y, dos años después, a la muerte de su padre, el bodeguero Juan Pedro Domecq y Núñez de Villavicencio, comenzó a trabajar en el negocio de la familia.
Conocido en el mundo del toreo (el rejoneador es el que, montado a caballo, hiere al toro), en el que solía actuar de forma benéfica, se codeó con algunas de las primeras figuras de la Fiesta en los años 40 y 50 como Pepe Luis Vázquez, Domingo Ortega o su gran amigo Manuel Rodríguez Manolete , cuya herida mortal presenció en la plaza de Linares, en 1947.
En 1949, se retiró de los ruedos centrando su actividad en la ganadería y la política, que lo llevó a ser alcalde de Jerez y presidente de la diputación provincial de Cádiz, entre otros cargos.
En su faceta como criador, impulsó la ganadería Torrestrella, que en las últimas décadas logró gran prestigio, e introdujo técnicas genéticas para mejorar la casta de los toros de lidia. Autor del libro El toro bravo , Domecq había sufrido ya en el 2001 un infarto, cuyas secuelas siguió arrastrando.