1806-1893
Nació en París. Su padre fue el célebre científico ginebrino Agustín de Candolle, quien realizó un valiosísimo trabajo en el campo de la descripción y clasificación de las plantas, y publicó el fruto de sus observaciones en Teoría elemental de Botánica ; en esta obra define los principios de la clasificación natural, (que bautiza con el nombre, hasta hoy utilizado de “taxonomía”) y hace una distinción entre plantas “vasculares” y plantas “celulares”; su sistema de clasificación supera al de Jussieu, utilizado hasta entonces.
Los Candolle descendían de una antigua familia provenzal emigrada a Ginebra por razones religiosas. Motivado por el interés científico de su padre, desde muy niño Alphonse se inició en la observación de la naturaleza. Sin embargo, pareció destinado a otra actividad intelectual, pues estudió Derecho en la Universidad de Ginebra y durante muchos años escribió estudios jurídicos, estadísticos y financieros. Además, desempeñó diversos y altos cargos administrativos en la magistratura ginebrina, entre ellos el de presidente de la Sociedad de las Artes que ejerció durante veinticinco años, y la publicación de cuyos anales tuvo a su cuidado por igual lapso. Con todo, nunca descuidó la investigación botánica, y prestó constante colaboración al trabajo del padre, quien se desempeñaba como director del Jardín Botánico de Ginebra. Por ello, a la muerte del progenitor, fue nombrado su sucesor, tanto en el servicio de la cátedra de Botánica de la Universidad ginebrina, como en la dirección del Jardín Botánico de la ciudad.
A partir de entonces dedicó su tiempo a continuar la publicación de los trabajos realizados por su padre, algunos de los cuales alcanzaban ya el sétimo tomo, y que él ordenó y publicó hasta el vigésimo, añadiéndole varios suplementos. Para realizar estas importantes labores contó a su vez con la ayuda de su hijo de nombre Casimiro, quien también llegó a ser renombrado botánico. Alphonse fue nombrado miembro de la Academia de Ciencias de París en 1874.
En el ámbito político, integró el Gran Consejo y las Asambleas Constituyentes del cantón de Ginebra, para las que redactó gran número de memorias, especialmente aquellas relacionados con el aspecto financiero. Falleció en Ginebra. Su hijo Casimiro continuó las investigaciones acerca de la morfología general de los vegetales.