Su extraordinario olfato de goleador, su picardía y su abierta voluntad para pelear cada balón, convirtieron a Allan Oviedo en el futbolista más codiciado en el activo mercado de pases que se abrió una vez concluida la temporada 96-97.

Los 26 tantos que le permitieron ser el goleador del pasado torneo, facultaron a Oviedo para que tuviera la posibilidad de elección, debido a que la Liga, Herediano y Saprissa han mostrado su interés por contratarlo.
¿De qué depende la decisión? Oviedo manifestó ayer que ella no responderá, exclusivamente, a una cifra económica, por cuanto él desea, también, tranquilidad para trabajar.
Pero lo económico adquirió un peso enorme. Según versiones extraoficiales, Oviedo cobra ¢15 millones por una temporada y de ahí el atraso en las negociaciones con los tres clubes grandes del país.
"Ya tengo todas las ofertas sobre la mesa. Mi partida a México (la posible opción con el Pachuca) se descartó porque para mí no todo es dinero. El ser el más cotizado me permite tomar fuerzas para trabajar mejor y en un ambiente mejor; todo lo anterior significa que el esfuerzo de la temporada pasada no resultó vano", dijo Oviedo.
La cercanía entre Allan y Alexandre Guimaraes, con quien compartió dos torneos, uno con Belén y otro con Herediano, podría inclinar la balanza a favor de los morados.
"De Heredia, tengo una muy buena oferta al igual que de Saprissa. La Liga, en cambio, no mostró mucho interés. Mi decisión dependerá de que pueda encontrar condiciones para desarrollar mi futbol como lo he hecho hasta ahora."
El caso Mullins
En otros frentes, Bérnald Mullins -ligado a Cartaginés por un precontrato-, Farlen Ilama, Oscar Ramírez y Kervin Lacey (los tres se incorporarán al Saprissa), Héiner Rodríguez (Cartaginés) y David Diach (Alajuelense), son los cambios más importantes que, hasta ahora, experimenta el balompié local.
El caso de Mullins parece que despertará, como sucedió dos años atrás, una encendida polémica entre Cartaginés y Alajuelense, que luchan por apropiarse de los servicios del habilidoso delantero.
Por su parte, Ramírez retorna a la casa morada tras dos campeonatos de ausencia, y Lacey pasa del pequeño Ramonense al cuestionado Saprissa, luego de que sus aspiraciones de jugar en el extranjero quedaron truncadas.
Adiós al sur
La incorporación de Ilama a Saprissa es un gran salto para el jugador, que luego de convertirse en el ídolo generaleño busca nuevos horizontes a su vida futbolística.
Ilama recibirá, por las tres temporadas con los morados, ¢30 millones, a razón de ¢10 millones por campaña.
Como un premio a su acertada labor, en el equipo Carmelita, Héiner Rodríguez y David Diach emigraron a Cartaginés y Alajuelense, respectivamente, en procura de gozar de mejores condiciones.
Entretanto, Geraldo da Silva vuelve a un club de tradición, el florense, tras su paso por Pérez Zeledón. El brasileño estará en el equipo rojiamarillo durante dos años.
Con Oviedo en la cumbre de su carrera, el mercado de pases es un juego en que cada quien apuesta a sus más valiosas cartas.