A pesar de las advertencias de siempre, luego de unas vacaciones es común observar a uno o a varios miembros de la familia con la piel quemada por una excesiva exposición al sol.
Si esta es su situación, siga las indicaciones del dermatólogo Harry Hidalgo, jefe del servicio de Dermatología del Hospital San Juan de Dios, para una pronta mejoría.
En caso de que la molestia sea solo enrojecimiento, basta con aplicar paños de agua fría de manzanilla y crema humectante sobre la piel.
Si la quemadura le produce dolor, cualquier analgésico como el acetaminofén le puede ayudar.
En caso de ampollas, es importante no romperlas y dejarlas el mayor tiempo posible para evitar infecciones.
Tres o cuatro días son suficientes para que nazca la piel nueva.
El problema de romper la ampolla es que con ella se pierde un fluido conocido como linfa, el cual ayuda a cicatrizar y evitar la infección, y, entonces, la piel tarda más en cicatrizar, aparte de que se expone a una infección.
Mejor prevenga
Una opción en estos casos es utilizar membranas hidrocoloides, que se adquieren en cualquier farmacia y cumplen la función de la ampolla pues propician la acumulación de líquido.
Por último, de existir ya una infección, debe recurrir a un médico para su valoración y respectivo tratamiento con medicamentos antibióticos.
Lo más recomendable, según insiste Hidalgo, es no llegar a sufrir estos innecesarios dolores, los cuales se pueden evitar con el uso de protectores o bloqueadores solares.
Tampoco es recomendable bañarse entre las 10:00 a. m. y las 2 p. m. cuando los rayos del sol son más fuertes, y, en caso de personas con piel muy blanca, es mejor que se bañen con una camiseta para evitar la exposición.
Tome en cuenta que cinco quemaduras –antes de los 18 años– incrementan en un 50 por ciento las posibilidades de sufrir cáncer de piel.
Esto sucede porque la piel acumula el daño que sufre en cada exposición.
En los servicios de salud del país se detectan cada año 1.200 casos nuevos de cáncer de piel.
Por esta enfermedad, solo en 1980 fallecieron nueve personas. En el 2002 se reportaron 76 decesos por esta causa.