Bogotá. AFP y AP. El expresidente colombiano Alfonso López Michelsen (1974-1978), uno de los políticos más influyentes y polifacéticos de su país, murió ayer a los 94 años.
A López también se le reconoce haber sido uno de los artífices de los acuerdos que llevaron a Estados Unidos a devolver el Canal de Panamá a esa nación.
El exgobernante, muerto de un paro cardíaco, fue un férreo opositor a las dictaduras en el continente, promotor de la transición española y del acercamiento con Cuba y un defensor de la salida negociada al conflicto armado de su país.
Los cuatro años de su gobierno fueron turbulentos, de una intensa agitación social, cuyo punto más crítico fue un paro nacional decretado por las organizaciones obreras que provocó graves disturbios en Bogotá, con un saldo de decenas de muertos, saqueos e incendios de comercios.
El descontento social también se expresó en el surgimiento de la guerrilla urbana del M-19 (Movimiento 19 de Abril).
Igualmente, enfrentó una multiplicación de los cultivos ilegales de marihuana y el surgimiento de las primeras organizaciones dedicadas al tráfico de cocaína.
López dedicó buena parte de la gestión internacional de su gobierno a promover los acuerdos que llevaron en 1977 a la realización de una cumbre hemisférica en la que EE. UU. firmó el tratado mediante el cual se comprometió a devolver el canal a Panamá.
El expresidente saltó por primera vez a la notoriedad pública cuando un escándalo por sus negocios y otros problemas políticos obligaron a la renuncia de su padre, el mandatario liberal Alfonso López Pumarejo, en 1945.