El deceso ocurrió el pasado 14 de noviembre.
Alfonso Guillén Guillén, un pequeño empresario del estado de Tamaulipas (noreste de México), había declarado en noviembre del 2003 que su hijo, el Subcomandante Marcos , dirigía el EZLN por "vocación y sueño".
Chiapas (sureste) "es su vocación y su sueño, no podemos pedirle que se retire de eso", dijo entonces.
Condolencias. En un comunicado, el coordinador gubernamental para el Diálogo y la Negociación en Chiapas, Luis H. Álvarez, expresó sus "condolencias al dirigente del EZLN, Subcomandante Marcos , por la muerte de su padre".
"Cuando en 1995 se difundió la noticia de que Rafael Sebastián era el Subcomandante Marcos , Alfonso comentó a los medios: "Desde el principio lo reconocí, no sé, es el aire de familia".
Agregó que Chiapas era "la vocación y sueño de su hijo", según dijo Álvarez.
"Ya sé que usted no ha aceptado públicamente ser el Rafael Sebastián al que se refirió con afecto don Alfonso", agrega el funcionario.
Pero "ante el hecho irremediable de su fallecimiento le escribo estas líneas para expresarle mis condolencias por el deceso de quien públicamente dijo ser su padre", añadió el comunicado.
El 1.° de enero de 1994 el EZLN se levantó en armas provocando la sorpresa mundial, acrecentada por su misterioso, encapuchado y carismático vocero.
En febrero de 1995 el gobierno mexicano reveló que Marcos era el joven intelectual Rafael Sebastián Guillén, hijo de una familia de clase media del noreste del país, formada por Alfonso Guillén y Socorro Vicente, hoy de 75 años.