Buenos Aires, 10 jul (EFE).- El ex presidente argentino Raúl Alfonsín declaró hoy ante la Justicia que impulsó las leyes de amnistía, que permitieron eludir juicios a numerosos militares que violaron los derechos humanos durante la dictadura, por "necesidad" y no por sus "convicciones personales", dijo una fuente judicial.
Miles de policías y militares que participaron en la represión durante la dictadura militar que gobernó el país entre 1976 y 1983 se libraron de responder ante la Justicia por las leyes de Punto Final (1985) y Obediencia Debida (1987), promulgadas durante el gobierno de Raúl Alfonsín.
El ex mandatario declaró como testigo ante el juez federal Claudio Bonadío, a cargo de la causa que investiga la desaparición de una veintena de militantes de la agrupación Montoneros durante la dictadura militar.
El magistrado, quien dispuso hace tiempo la inconstitucionalidad de las leyes de amnistía, pidió la declaración de Alfonsín después de que el ex presidente manifestara que impulsó la sanción de esas leyes "presionado por las circunstancias".
Las leyes de Obediencia Debida y Punto Final están pendientes de tratamiento en la Corte Suprema de Justicia, que deberá pronunciarse sobre su constitucionalidad.
Alfonsín dijo que si el presidente argentino, Néstor Kirchner, "tiene la voluntad y decisión y está convencido que las leyes son nulas, debería actuar de acuerdo con sus convicciones".
"En última instancia él podría estar completando algo que muchos argentinos deseábamos pero, como en mi caso, considerábamos inviable si a la vez queríamos resguardar la libertad y la vida de todos los ciudadanos", concluyó Alfonsín. EFE
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