
Habló del partido de hoy ante Saprissa con entusiasmo, como si fuera la primera vez, de su anhelo de jugar en el extranjero, de la necesidad de agregarle más concentración a los años de experiencia.
Alexis Rojas disputará esta noche un clásico más en su carrera, de la que se siente orgulloso, por los títulos que guarda en casa, por los desafíos que ha superado.
Rojas tiene 31 años de edad. 12 temporadas en Primera División.
Cinco títulos. Y hambre de dar el salto al balompié internacional.
Rojas es de piel morena, alto, voz gruesa y, por lo general, callado.
El miércoles anterior sustituyó a Alvaro Mesén, su compañero de equipo, y regresó con la suerte de su lado.
--A pesar de tantos clásicos, ¿siempre guarda expectativas?
--Eso es lo bonito. Pero más que un juego en particular uno debe pensar en las metas, que están por encima de todo.
--De nuevo en la titularidad.
--Pienso que es muy bueno haber detenido tres penales antes del clásico.
--¿Qué hay de su regularidad en el arco?
--Cuesta mucho. A veces uno tiene sus bajas, pero trato siempre de mantener la estabilidad. No subir mucho ni bajar mucho.
--Pero no es mejor pensar en llegar a lo más alto.
--Yo prefiero mantener la estabilidad. Cuando uno sube mucho, el bombazo es más fuerte.
--Después de 12 años en la Primera División, ¿en qué cree que debe mejorar?
--Tengo que mejorar dentro y fuera de la cancha. Tengo que mejorar mi concentración.
--¿Qué hace para lograrlo?
--Estoy en tratamiento con el doctor del equipo. Escucho unos casetes que tratan el tema de la relajación. También recibo tratamiento homeopático.
--En un puesto como el suyo, la concentración es de extrema importancia.
--Es vital. Cualquier portero debe incluirla en su libro.
--La maldición del arquero es que juega en el límite. Un error resulta demasiado caro.
--De ahí lo importante de la concentración.
--Tras tanto tiempo en el futbol, ¿qué pretende alcanzar en el futuro?
--Quiero tener un buen contrato afuera.
--¿Le han hecho alguna oferta?
--Sí, pero hasta que no haya nada en concreto es mejor no hablar, para no caer en especulaciones.
--En esta temporada termina contrato con la Liga.
--En Alajuelense me quedan cinco meses. Vamos a ver si se interesan. Quisiera jugar en el extranjero.
--¿Desde cuándo le nació el deseo de jugar en otro país?
--Desde que inicié mi carrera en el Herediano pensé en ello. Hubo un par de oportunidades de salir, pero, al final, no fue posible.
--Para un portero es difícil ser contratado en el exterior, sobre todo, porque lo que buscan los clubes son delanteros.
--Sí, es raro que un país exporte porteros. Pero es un sueño mío jugar en el exterior, desde niño.
--¿Qué balance hace de su paso por la Liga?
--Creo que he sido un portero estable.
--En el Alajuelense cuenta con la ventaja de conocer lo suficiente a la defensa.
--Hace varios años jugamos juntos. Esa es la ventaja.
--¿Le interesa la Selección?
--A mí la Selección no me desvela. Prefiero trabajar bien en mi equipo.
--Pero la Selección es una gran vitrina.
--Sí, pero antes me interesa hacer una buena labor en Alajuelense.
--¿Es Costa Rica un país de buenos porteros?
--Hay porteros jóvenes y buenos. Sí.
--En su equipo, ¿cómo es la competencia por el puesto?
--La lucha es fuerte, pero leal. Cuando Alvaro (Mesén) atajó en los partidos anteriores, contó con todo mi apoyo.
Con el silencio propio de los estadios vacíos, como en el Morera Soto, Rojas se dirigió a los camerinos, mientras reiteraba su ambición de poner los pies en gramillas más allá de las fronteras ticas, ahora que considera que "está en su plena madurez como portero".