Nueva York, 24 sep (EFE).- La organización World Monument Fund (WMF) alertó hoy que 31 sitios históricos de América corren peligro de deteriorarse, debido a amenazas y daños causados por desastres naturales, contaminación, negligencia y turismo.
Estos 31 lugares son parte de la lista de los 100 Sitios Más Comprometidos del Mundo que publica cada dos años el WMF, una organización sin fines de lucro dedicada a preservar la herencia histórica, artística y arquitectónica de la humanidad.
"Cuando llamamos la atención internacional a estos sitios estamos ayudando a recaudar los fondos necesarios para su rescate, y esto por lo general alienta a los gobiernos y comunidades a asumir un rol activo en su protección", dijo Bonnie Burnham, presidenta del WMF.
Para muchos sitios y monumentos históricos, la inclusión en esta lista -que se publicó por primera vez en 1995- representa la mejor -y a veces la única- esperanza de supervivencia, agregó Burnham en una presentación a la prensa.
Este año, por primera vez, la lista de los 100 Sitios Más Comprometidos del Mundo incluye lugares en todos los continentes.
En las Américas, las Misiones de Jesuitas en territorios Guaraníes, en la intersección de Argentina, Brasil y Paraguay, están entre los patrimonios históricos que sufren un mayor deterioro.
El paisaje cultural del río Usumacinta, en las ciudades Mayas de Piedras Negras, en Guatemala, y Yaxchilán, en México, está amenazado por la propuesta de construir una represa hidroeléctrica, además del histórico vandalismo, la erosión y las inclemencias del tiempo.
Cualquiera de los proyectos de represa bajo consideración destruirá estas ciudades antiguas, así como más de una docena de sitios alrededor de ellas, según el WMF, que ha comisionado un estudio detallado sobre los impactos potenciales.
Burnham dijo a EFE que, por primera vez este año, el WMF ha considerado a lugares de similar edad, función y construcción -como las Misiones Guaraní y las ciudades Mayas del río Usumacinta- como un mismo caso en relación con el tipo de problemas de preservación.
"En lugar de examinar cada sitio de manera aislada, escogimos tratarlos como un todo, abordando sus problemas colectivos. Con esta estrategia común esperamos atraer más fondos de los gobiernos", añadió.
Otro sitio arqueológico que corre peligro en México es el Templo de Quetzalcoatl, en Teotihuacán, cuyos elementos esculturales, particularmente en la fachada oeste, se han deteriorado severamente.
El área del Canal de Panamá, construido entre 1882 y 1914, es según el WMF "un desafío particular".
"Proteger un sitio tan grande y complejo como este requerirá que unamos una variedad de fuerzas económicas que actualmente se mueven en diferentes direcciones", señaló Burnham.
La lista incluye otros 4 sitios en México, 4 en Perú, 2 en Venezuela y 2 en Ecuador, así como uno en cada uno de los siguientes países: Bolivia, Brasil, Chile, Cuba, El Salvador, Paraguay y Puerto Rico; en España, el Pazo de San Miguel das Peñas, en Galicia.
Se anexa además la zona del Bajo Manhattan, uno de los sitios culturales más importante de Estados Unidos con sus más de 65 edificios históricos, y que fue incluido en la lista pasada, después de la destrucción de las Torres Gemelas en los atentados terroristas del 2001.
Burnham indicó que el WMF es parte de un fondo dedicado a la preservación que busca garantizar que este patrimonio histórico y arquitectónico sea tomado en cuenta en la planificación y reconstrucción de la zona.
"Muchos edificios importantes corren el riesgo de ser demolidos en el proceso de reconstrucción. Estos edificios deberían ser analizados uno por uno", señaló.
La lista resulta del llamado que hace el WMF a los gobiernos y organizaciones del mundo para que nominen a sitios y monumentos históricos y modernos que corren peligro de deterioro o destrucción, lo que debe ir acompañado de un proyecto y un estimado de costos.
El WMF reúne a un panel internacional de expertos en preservación que selecciona los 100 sitios más amenazados del mundo de entre unas 500 nominaciones bianuales, sobre la base de su importancia, la urgencia de recursos y la viabilidad del plan de preservación.EFE
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