Moscú, 23 ago (EFE).- Las autoridades rusas están en alerta por si el nuevo vertido efectuado por una planta química en China puede contaminar el río Amur, frontera natural entre ambos países, informó hoy el Organismo de Protección Medioambiental de Rusia.
"Debido a la contaminación del río chino Sungari (Songhua en chino, afluente del Amur), intensificaremos el control sobre el estado de las aguas del río", aseguró Oleg Mitvol, jefe de este organismo, citado por la agencia Interfax.
Mitvol añadió que, según los primeros datos, la mancha de benceno -sustancia inflamable y altamente tóxica- tiene una superficie de 2,5 kilómetros, se dirige río abajo y desembocará en el Amur en unos 20 días.
Según la prensa china, una planta química de la ciudad de Jilin, capital de la provincia nororiental del mismo nombre, vertió el pasado domingo una cantidad indeterminada de benceno (benzol) en el río Sungari.
Por otra parte, Mitvol lamentó que las autoridades chinas "no informen regularmente sobre los vertidos, lo que dificulta la labor de los órganos de protección medioambiental de Rusia para minimizar las consecuencias de la contaminación".
El coordinador del programa de Contaminación de Greenpeace en Rusia, Alexéi Kiseliov, denunció que "todos los ríos chinos están contaminados, ya que la industria de este país se está desarrollando muy rápidamente pero las autoridades prestan poca atención al medioambiente".
En noviembre del pasado año otro vertido de 100 toneladas de benceno efectuado por una planta petroquímica china desembocó en el Amur, el sexto río más largo del planeta.
Según los expertos rusos, la contaminación del Amur, de 4.410 kilómetros de largo, supone un grave impacto ecológico porque es el único de los grandes ríos de Siberia que desemboca en el Pacífico.
En la cuenca del Amur, río navegable para barcos de gran tonelaje, viven seis millones de rusos y al otro lado de la frontera, 67 millones de chinos.EFE
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