El riesgo de que fuertes mareas puedan golpear, a partir de hoy en la madrugada, la costa del Pacífico, así como el pronóstico de condiciones de temporal durante las próximas 24 horas, llevaron a la Comisión Nacional de Emergencia (CNE) a declarar un estado de alerta.

La CNE dispuso el grado amarillo para los cantones de Parrita y Aguirre -en el Pacífico Central-, lo cual implica que tanto las autoridades como los habitantes deben estar vigilantes y listos para aplicar planes de atención de emergencia. Para el resto del litoral rige la verde (es decir, precaución), informó la jefa de prensa de la Comisión, Sandra Salazar.
Pero, aparte de los posibles efectos del fuerte oleaje, la costa pacífica podría ser escenario de inundaciones. El último reporte del Instituto Meteorológico Nacional (IMN), emitido el jueves en la tarde, pronosticó el inicio de un temporal desde hoy, que se extenderá por 24 horas.
"Es una condición local, producto del arrastre de humedad del Pacífico y la persistencia de los vientos del oeste. Las condiciones no son consecuencia directa de ningún sistema del Caribe", explicó Jorge Barrantes, funcionario del IMN.
Es la segunda ocasión, en un mes, que se advierte sobre posibles daños por mareas altas en el Océano Pacífico. El 18 y 19 de setiembre, el nivel de las aguas alcanzó 3,72 metros, aunque no produjo mayores consecuencias en la ciudad de Puntarenas. Donde sí hubo más efectos fue en la isla Damas, Parrita, donde la mayoría de pobladores debió abandonarla.
El aumento en las mareas comenzó a percibirse ayer en la madrugada. A las 3:08 a.m., registraron 3,23 metros en Puntarenas y 3,26 metros en la ciudad de Quepos, Aguirre. Para hoy en las primeras horas del día se prevén 3,32 metros.
Conocido el riesgo, miembros del comité de emergencias de Puntarenas recorrieron ayer las calles para alertar a la población e instarla a permanecer vigilante y adoptar medidas de precaución.
En la isla Damas, un grupo importante de vecinos fue evacuado desde tempranas horas del jueves y los que quedaban levantaban muros de contención de arena para fortalecer el reducido territorio.
Omar Lizano, oceanógrafo físico de la Universidad de Costa Rica, precisó que "la preocupación ahora es que, a pesar de que las mareas altas de octubre son más pequeñas que las de setiembre, el oleaje está más fuerte y olas montadas en un nivel alto del mar pueden atacar con más rigor la costa".
En alerta
Como parte de las medidas de prevención, las autoridades de Quepos y Puntarenas dispusieron ubicar lanchas y reflectores en las zonas de El Cocal, desembocadura del río Paquita e isla Damas.
En Puntarenas hasta ayer la situación parecía controlada, pero existía el temor de que, inevitablemente, se produjeran inundaciones en el barrio de El Carmen y áreas circundantes al estero pues los vientos azotaban la costa y aumentaban el oleaje.
Marvin Jaén, capitán de puerto de Puntarenas, dijo que para el sábado -a partir de las 2 a.m.- cerrarán la carretera de entrada a la ciudad y no será reabierta hasta una hora después de que baje la marea y cuando se considere que el paso es seguro.
La expectativa era grande en la isla Damas, cuyos pobladores han sido testigos de la acción erosiva del mar que incluso, en agosto, dividió el territorio. Aunque no tanto como ocurrió durante la marea alta de setiembre, ayer el agua penetró unos 100 metros a través de la playa y eran notorios los boquetes en la arena.
Información elaborada por los periodistas: Emilia Mora (San José), Irene Vizcaíno (enviada a Quepos) y José Luis Rodríguez (enviado a Puntarenas)