
Berlín. La selección alemana de futbol está generando preocupación entre los responsables y los aficionados, por el mal estado físico de algunos jugadores, la crisis de otros y la falta de partidos de algunos que son titulares en la selección pero que no pasan del banquillo en sus equipos.
La preocupación no es solo porque se avecina el próximo partido amistoso contra Italia, en Florencia el 1 de marzo, sino que se proyecta a lo que pueda suceder en el Mundial.
A Alemania le quedan apenas cuatro partidos de preparación hasta que le llegue el turno de inaugurar el Mundial el 9 de junio contra Costa Rica. El próximo, el de Italia, es un duelo entre dos tricampeones mundiales que por más amistoso que sea, siempre despierta un orgullo especial de no perderlo.
De los 28 candidatos más serios para integrar la lista de convocados al Mundial hay apenas cuatro de los que se puede decir que pasan por un momento impecable: los dos porteros, Oliver Kahn y Jens Lehmann, así como el capitán Michael Ballack y el volante Thorsten Frings. Los demás acrecientan el mar de las dudas, que inunda todas las líneas de juego.
En la delantera, Miroslav Klose no juega desde enero por lesión en el hombro, Lukas Podolski juega pero no mete goles y Gerald Asamoah no es titular en el Schalke.
En el mediocampo, Bastian Schweinsteiger perdió la titularidad en el Bayern Múnich. "Bastian ha perdido la agilidad con la que brilló en la Copa Confederaciones", reconoce su entrenador Felix Magath, quien lo apartó y sólo le permite jugar algunos minutos en la segunda parte de sus partidos.
Por una situación similar pasa su compañero de equipo Sebastian Deisler, uno de los jugadores preferidos de Klinsmann pero que no goza de la confianza de Magath en el Bayern. Lo mismo que el lateral izquierdo Phillip Lahm, que le pelea -hasta ahora infructuosamente- el puesto en el campeón alemán al francés Bixente Lizarazu. "Ya tendrán sus oportunidades de volver a jugar, pero deben tener paciencia", es el único consuelo que les da Magath a los jugadores, y a Klinsmann.
En la defensa, la situación ya pasó a ser alarmante. El central Peer Mertesacker no ha jugado un solo minuto este año, lesionado. Podría reaparecer este fin de semana con el Hannover enfrentando justamente al Bayern Múnich, pero en todo caso le faltan minutos de juego.
Los otros centrales previstos por Klinsmann al lado de Mertesacker, no están mejor: Robert Huth sigue siendo a lo sumo reserva en el Chelsea y Christoph Metzelder perdió la titularidad en el Borussia Dortmund en manos de un juvenil, Markus Brzenska. Una alternativa sería Lukas Sinkiewicz, pero el central del Colonia tampoco integra el equipo titular, y eso que es el colista de la Bundesliga y debería recurrir a sus mejores. Queda sólo Arne Friedrich, del Hertha Berlín, pero debe tapar el vacío existente como lateral derecho.
La situación es alarmante, reconoce Oliver Kahn. "Pero no debemos caer en la desesperación o el pánico, sino ver el partido contra Italia sólo como lo que es, de preparación, nada más".
El presidente de la federación, Theo Zwanziger, ya está abriendo el paraguas para no mojarse en caso de que los próximos resultados sean adversos. "Posibles resultados negativos contra Italia y Estados Unidos (rival el 22 de marzo) no deberían irritarnos. Lo principal es que el equipo llegue bien al Mundial", se limita a decir el principal ejecutivo del fútbol alemán.
Klinsmann se mantiene reservado por la situación en el equipo pero desde Estados Unidos, su lugar de residencia, dejó entrever su preocupación. A través de su asistente Joachim Loew reconoció que "los altibajos de los jugadores son muy grandes, les falta continuidad".