Managua. El presidente de Nicaragua, Arnoldo Alemán, negó el miércoles haber recibido una llamada telefónica del expresidente de México Ernesto Zedillo, durante la cual éste le pidió ayuda para el exministro de Turismo Oscar Espinosa, prófugo de la justicia mexicana desde agosto pasado.
"El caso de Espinosa está en manos del Poder Judicial y tendrá los privilegios que éste poder determine", dijo Alemán, tras reafirmar que "no he tenido esa comunicación" con el expresidente Zedillo, sobre un supuesto pedido de ayuda del exmandatario.
La llamada de Zedillo, que Alemán niega se haya producido, supuestamente ocurrió antes del 12 de noviembre pasado, cuando Espinosa llegó a Nicaragua, en compañía de su esposa, María de los Ángeles Mijares, para pedir asilo político.
Alemán formuló estas declaraciones al responder preguntas de los periodistas, después de asistir a la ceremonia de graduación de la IV promoción de administración policial en el edificio de la Policía Nacional en Managua.
Espinosa se encuentra en el centro de detención provisional de Managua, donde espera los resultados de una petición de extradición del gobierno mexicano, donde es acusado por el desvío de 42 millones de dólares durante su gestión como alcalde de la Ciudad de México (1994-1997).
Yalí Molina, abogado defensor de Espinosa, pidió ayer a las autoridades judiciales de Managua revocar la orden de detención provisional contra su cliente "porque el supuesto delito de peculado fue cometido en México y es a las autoridades de ese país a las que corresponde juzgarlo".
Molina, además, argumentó que Espinosa "se encuentra en condiciones lamentables, donde ni siquiera se le permitió la entrada de sábanas".
La juez tercero de distrito del crimen de Managua, Flavia Solís, que ordenó la detención de Espinosa, se abstuvo de comentar el pedido de Molina.
Solís únicamente se limitó a entregar ayer a la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia de Nicaragua el expediente sobre el caso de Espinosa, donde Molina puede alegar lo que estime conveniente.
Edición periodística: Adriana Quirós Robinson, La Nación Digital. Fuente: agencias.