Las noches de Kike de Heredia duran cuatro horas. El resto del tiempo se lo dedica a su grupo Carnaval, con el que ha visitado el país de punta a punta, ha hecho bailar a gente de todas las edades y ha logrado, entre otros muchos méritos, presentarse tres veces en el famosísimo Festival de la Calle 8, en Miami, compartiendo tarima con consagrados como la Orquesta de la Luz, Wilfrido Vargas y Eddy Santiago.
Kike de Heredia logra algo que muy pocos grupos nacionales pueden igualar: está en "temporada alta" todo el año. La agenda de presentaciones de su grupo es la prueba: aparte de Semana Santa y el 24 de diciembre, todas las demás noches del año lo encuentran alegrando las fiestas y los bailes de salón. Es más, si usted lo llamara hoy para contratarlo, él le diría que sí&...;, pero para una fecha en abril o mayo.
Siete discos compactos y uno en proceso, éxitos como Al rojo vivo y De amor no se muere nadie, giras a Nueva Orleans, Miami y Nueva York y el próximo lanzamiento de un disco compacto que se promocionará en Colombia, Suramérica y Estados Unidos son parte de su carta de presentación. Además, es probable que en abril visite Europa, y en julio, Canadá.
¿Cómo ha conseguido tanto? Trabajando, trabajando, trabajando. Cuando no anima un baile, visita emisoras rurales y nacionales, periódicos o canales de televisión. El resto del tiempo lo invierte en diseñar proyectos para su grupo, en escuchar música para saber cuáles son las tendencias e, incluso, en viajar a países como México y Panamá con el único objetivo de ver qué están programando las emisoras de esos lugares.
Para Kike, ningún paso es casualidad. Sabe cómo mercadear su grupo y lo hace intensamente. Establece contactos, pregunta a los dueños de los salones y a los programadores de radio sobre el desempeño de su grupo y sobre las canciones que debe incluir en sus discos, vigila cómo reacciona el público con cada pieza que toca en un baile, invierte bastante dinero en sus discos y videos para hacer cosas de calidad y se supera cada día.
De hecho, tiene su propio sello disquero -Kike Records-, su corporación musical (que incluye al grupo Revelación, también de su propiedad) y pronto tendrá su propio salón de baile.
Como contraparte a la promoción, Kike de Heredia dona unas 20 presentaciones al año a lugares como El Buen Pastor, el hospital siquiátrico, el Hospital Blanco Cervantes y otras instituciones donde le solicitan su presencia.
También se preocupa de que sus empleados gocen de buenas condiciones laborales, y para ello tiene una cooperativa donde ahorran y donde se les hacen préstamos personales.
"Esas cosas las hago porque esto es más que un conjunto musical, y yo tengo que agradecerle a Dios de alguna forma por las cosas que me da", dice el músico de bigote poblado, quien se presentó a esta entrevista con ropa nueva, celular minúsculo y beeper.
Kike de Heredia en un 2x3
Nombre verdadero : Carlos Enrique Rodríguez.
Edad : Cumplirá 46 años el 25 de enero, fecha en que su grupo llegará a los 14 años de formado.
Estado civil : Divorciado de Giselle Fallas, cantante de su conjunto.
Hijos : Pamela y Vanessa, quienes trabajan con él en su corporación musical.
Años de ser músico : 30 en forma profesional y 10 más como aficionado.
Experiencia en grupos musicales: Kike de Heredia ha sido integrante de la Orquesta de Fernando Aguilar, Los Fingers, Los Mayas, Los Hicsos (durante 13 años), Sonora Tropicana y Kike de Heredia y su grupo Carnaval (14 años). También administra el grupo Revelación.
Kike de Heredia y su grupo Carnaval son:
Kike de Heredia: director, trompetista y, ahora, también cantante (en el tema De amor no se muere nadie).
Giselle Fallas: cantante.
Gustavo Lobo: cantante.
Iván Vega: cantante.
Jorge Campos: saxofón alto.
Alejandro Murillo: saxofón tenor.
Jorge Pineda: trombón.
Felipe León: pianista.
Víctor Varela: baterista y cantante.
Minor Obando: bajista y cantante.
Royner González: tumbero y cantante.
Stuart Gómez: tambora y bongoes.
Alexis Elizondo: trompetista y cantante.
Frases célebres de Kike
En una misma entrevista, y en poco más de una hora, Kike de Heredia pronunció frases de mucha intensidad, tanto sobre su trabajo como sobre su vida personal. Estas son algunas de ellas.
1. Sobre el trabajo
El éxito no se me va a ir a la cabeza, y el empleado mío que se sienta estrella, no trabaja para mí.
La gente a veces se me acerca y me dice que yo soy famoso. No: Dios es famoso; yo soy popular.
Cuando grabé mi primer compacto, le pedí a los ticos un lugar en su corazón. Luego me di cuenta de que yo no debía pedir ese lugar: tenía que ganármelo.
No hay que tocar muy seguido en el mismo lugar. Yo soy como un panadero que tiene pan 24 horas al día, pero no reparto siempre en la misma zona, para que la gente siempre quiera pan.
Yo tengo un archivo en la computadora donde escribo todas mis ideas. Tengo proyectos para estar cantando durante diez años más. Soy un apasionado, un Quijote, un soñador.
El cariño de un pueblo es lo más grande que hay, y eso no se compra. El hecho de que me hayan nombrado Hijo Predilecto de Heredia es muy importante para mí. Yo no tomo, no fumo y no uso drogas. Tal vez por eso la gente me tiene cariño.
Yo no tengo piernas. Mi pierna derecha es la planificación y la izquierda es la inversión. En Costa Rica, los músicos no se arriesgan: ese es el problema. Graban por grabar, sin pensar en quiénes van a comprar sus discos y por qué lo hacen.
Si un día pierdo la humildad, mejor vuelvo a vender arepas y naranjas, como cuando era chiquillo.
El respeto de mis empleados me lo he ganado sin gritos ni látigos. Hay gente que dice que soy un Hitler o un matamúsicos porque mi grupo toca sets de hasta tres horas seguidas, pero eso lo hacen por motivación.
1999 va a ser un año muy importante, porque se termina el siglo. Yo quiero que a Kike de Heredia lo nombren "el grupo del siglo" en Costa Rica.
El día que ya no me vea atractivo en escena, me buscaría un montón de viejillos y haría el grupo Kike y los Veteranos.
Voy a morir con la trompeta en la mano.
2. Sobre su vida personal
Por mi profesión, perdí hasta mi hogar. Lo cierto es que le quité mucho tiempo a Giselle (su exesposa).
Cómo, dónde, cuándo
7 de enero: Baile de Radio Puntarenas en el Salón Los Pinos, Calle Loría de Alajuela, 8 p. m. Teléfono 441-8840. Entrada gratis.
8 de enero: Salón Típico Latino, carretera a Heredia, 9 p. m. Teléfono 237-1121. Entrada: ¢1.500.
9 de enero: Salón comunal de Piedades Sur de San Ramón (Alajuela), 8 p. m. Teléfono 478-0023.
10 de enero: Rancho Guanacaste, frente a Plaza América, de 5 p. m. a 9 p. m. Teléfono 256-5222.
11 de enero: Salón La Cabaña Cartaginesa, Cartago, 8 p. m. Teléfono 551-4553. Entrada: ¢1.000.
12 de enero: Salón Montecarlo (San Rafael de Heredia), 8 p. m. Teléfono 267-7150. Entrada: ¢1.000.
Página en Internet:http://www.heredia.co.cr/kikedeheredia
Correo electrónico: kikede@heredia.co.cr
No voy a olvidar las cosas bellas que viví con Giselle. Le tengo mucha gratitud. Siempre tiene un buen amigo en mí.
La rutina y mi actitud, en parte, fueron responsables de nuestro divorcio. Entonces llegó alguien que sí le ofreció sentimentalmente a Giselle lo que yo no. Pero lo tomé con altura, pasé momentos difíciles y compuse De amor no se muere nadie.
La gente me decía que Giselle hacía falta en el grupo. Hablé con ella, y como yo no pienso con el hígado sino con la cabeza, le propuse que volviera al trabajo.
Recuperé una buena cantante y una mujer muy bonita. No tengo el mínimo interés en ser su novio o su esposo otra vez. Dejo en manos de Dios el saber si algún día volvemos a ser algo.
Giselle a veces dice que nos divorciamos hace seis años. Es cierto. Lo que pasa es que el abogado nunca presentó el divorcio ante el registro y, como nos seguimos llevando bien y no habíamos dejado de convivir, dejé nuestra situación así hasta hace unos meses, cuando sí rompimos.
Después de mi divorcio aprendí a amarme, a comprarme cosas bonitas.
Del virus del amor nadie se escapa. El que no se ha contagiado hoy se contagia mañana.
En algún momento voy a tener que retirarme y me preocupa mucho la vejez. He visto hogares de ancianos donde los hijos dejan a sus papás como si fueran un tele chocho. Por eso, quiero tener los medios para tener una vejez acomodada.