La secretaria de Estado norteamericana, Madeleine Albright, inicia este miércoles una gira por Oriente Medio, durante la cual intentará salvar el proceso de paz israelí -palestino.
Funcionarios norteamericanos explicaron que la prioridad principal de Albright es presionar al presidente palestino, Yaser Arafat, para que reprima firmemente a los integristas que abogan por la continuación de la lucha armada contra Israel.
Pero diplomáticos norteamericanos citados por la prensa israelí explicaron que también tiene la intención de exponer claramente al primer ministro, Benjamín Netanyahu, la parte de responsabilidad que tiene en la desaparición de la confianza entre israelíes y palestinos, eje de la crisis.
Esta es la primera vez que Albright, que asumió sus funciones a principios de año, reanuda directamente los esfuerzos para solucionar el conflicto árabe-israelí desplegados por sus antecesores.
Difícil momento
Albright llega a la región en momentos en que las relaciones entre israelíes y palestinos son peores que nunca desde que se inicio el proceso de paz. La política intransigente de Netanyahu y la continuación de los atentados antiisraelíes terminaron por derrumbar el edificio que se había levantado pacientemente desde 1993.
En ese contexto, el Gobierno norteamericano señala que no hay que esperar grandes avances de la visita de Albright, que es "realista" y "no es maga".
La secretaria de Estado pasará primeramente tres días en Israel y en los territorios palestinos. Se trasladará después a Damasco para tratar de reactivar las negociaciones entre Israel y Siria, tras lo cual visitará Egipto, Arabia Saudita y Jordania.
Antes de su llegada, la Autoridad Palestina detuvo a 35 militantes integristas, la mayoría de ellos presuntos miembros de la rama armada de Hamas , que reivindicó los dos últimos atentados en Jerusalén Oeste.
Asimismo, en un mensaje enviado el lunes a Israel, Arafat prometió luchar "contra la violencia y el terrorismo, sea cual fuere su origen".
Estados Unidos se declaró "alentado" por esas decisiones, pero Israel, que suspendió oficialmente el proceso de paz después de los atentados, declaró que ellas no le impresionan.