Cuando Albita Rodríguez cruzó la frontera entre México y Estados Unidos, dejando tras sí su pasado como estrella de la música cubana, temió no poder volver a hacer nunca lo que más le gustaba en la vida: cantar.
Pero más que miedo al futuro, la artista sintió rabia y resentimiento porque las circunstancias la sofocaban artísticamente.
"¿Por qué tenía que pasar por todo eso?", se preguntó durante una entrevista concedida en su residencia de un suburbio de Miami.
"¿Por qué tenía yo que dejar mi país? ¿Por qué tienen los gobiernos tanto poder? Yo sufrí mucho por tener que dejar a mis padres y a mis hermanos."

Hoy las cosas han cambiado, las entradas para su espectáculo del South Beach de Miami se agotan regularmente, su segundo álbum fue postulado para un premio Grammy, y durante la reciente toma de posesión de Bill Clinton, la artista cantó la Guantanamera en presencia del presidente y la primera dama, quienes bailaron al compás de su ritmo de guajira.
La Diva de South Beach
Cuatro años después de haber llegado a Estados Unidos, Rodríguez, quien ha adoptado como nombre artístico Albita a secas, es conocida por sus admiradores como La Diva del South Beach.
Pero la artista no está segura de que ese título le venga bien.
"Lo dicen con admiración, pero las divas del pasado eran otro tipo de personas", dice la artista. "Yo soy simplemente una cantante que trata de llevar al escenario cómo mi gente se mueve, baila y habla."
La percusión de sus arreglos es poderosa, y no hace falta siquiera comprender la letra de sus canciones para quedar hipnotizado por su ritmo y sus cadencias.
En abril de 1993, con el pretexto de que iban a hacer una prueba para un sello discográfico en México, Albita y su conjunto se trasladaron a Ciudad México, luego a Ciudad Juárez en el norte y luego simplemente pasaron a pie la frontera con Estados Unidos para llegar El Paso, Texas, donde pidieron asilo político.
Tres meses después, la artista nacida en La Habana el 6 de junio de 1962 cantaba ya en el Centro Vasco de la calle Ocho de Miami.
Con el aumento de la popularidad de la cantante, el propietario del restaurante se vio obligado a derribar una pared y remodelar parte del local para dar espacio a la muchedumbre.
Llegó el príncipe azul
Un día, el productor Emilio Estefan y su esposa, la cantante Gloria Estefan, vinieron a verla, y desde ese momento su vida no volvió a ser la misma.
"En mi carrera todo ocurre como en las películas", dijo Albita. "Un buen hombre de negocios siempre aparece. Alguien me ofrece un contrato... Emilio fue a verme un domingo y dos días después estaba yo en su oficina hablando acerca de un contrato."
Pocos meses después hizo su debut profesional en Estados Unidos con una grabación del tema Qué manera de quererte para la banda sonora de la película The Specialist (El Especialista).
El tema fue incluido en su primer álbum para el sello Crescent Moon, de Estefan, que se tituló No se parece a nada, y salió al mercado en 1995.
Entretanto, su espectáculo pasó del Centro Vasco al popular restaurante cubano Yuca, en la playa de Miami, y el sello Crescent Moon ha lanzado su segundo álbum, titulado Dicen que..., que se hizo acreedor a una candidatura al Grammy en el apartado de música tropical.
Con sus temas, que tienen sus raíces en lo más profundo del alma musical cubana, Albita ha revivido el interés por los ritmos tradicionales de su país. Dado que sus temas suelen ser estrenos -muchos de ellos compuestos por ella misma- sus álbumes constituyen a la vez el descubrimiento de novedades melódicas y la reafirmación de una tradición musical que en gran medida parece haberse perdido bajo el embate de la salsa y otros ritmos modernos.