Pediatra de origen polaco, el investigador médico que logró vencer a la poliomielitis. La vacuna oral que descubrió, prácticamente logró la erradicación de esta enfermedad, que anteriormente dejaba paralíticas o sufriendo graves secuelas motrices a millones de personas. Toda su ejemplar vida estuvo dedicada al estudio, y en muchos otros campos de la medicina efectuó avances inmunológicos.
Nació en Bialystok, en familia campesina que cuando él tenía 15 años emigró a Estados Unidos. Estudió en Nueva York y se graduó en 1931; siendo estudiante inició su labor investigativa. Especializado en pediatría, ejerció la profesión en el Bellevue Hospital de Nueva York; en 1934 trabajó en el Instituto Lister de Medicina Preventiva de Londres, donde se inició en el estudio de una vacuna contra la polio. Durante la segunda guerra mundial prestó servicio en el Cuerpo Médico de Estados Unidos.
Por espacio de 30 años, de 1939 a 1969, se desempeñó como profesor de Pediatría en la Universidad de Cincinnati. En 1970 pasó a desempeñar la misma cátedra en Carolina del Sur, donde también dirigió el Instituto de Biomedicina.
Partiendo de los trabajos de su colega Jones Salk (quien había creado una vacuna antipoliomielítica), profundizó las investigaciones y descubrió un mutante que en el organismo humano se multiplica y produce anticuerpos de la terrible enfermedad.
Este aporte generó una controversia con los seguidores de Salk acerca de cuál de las dos vacunas era más efectiva; finalmente se llegó a la conclusión de que la inmunización de Sabin (que utiliza un virus de la polio vivo pero debilitado), era el arma necesaria contra la enfermedad y constituía un método más barato.
En 1960, después de que se habían realizado exhaustivas pruebas en todo el mundo, se administró la vacuna de Sabin a 100 millones de niños en Europa, y entre 1962 y 1964 otros 100 millones de niños y adultos estadounidenses fueron inmunizados. Estadísticas de 1966 revelaron que la inoculación evitó que cerca de 5 millones de personas contrajeran la enfermedad, y que alrededor de 500.000 murieran.
A finales de 1969, Sabin asumió la presidencia del prestigioso Instituto Científico Weizmann de Israel. Regresó a Estados Unidos en 1972 y, en los años ochenta, dirigió un programa de las Naciones Unidas para prevenir el sarampión en América Latina y en países del tercer mundo.
Falleció en Washington. Algunos medios de información especializados recordaron entonces la injusticia que en su momento se cometió al no concederle el premio Nobel de Medicina y Fisiología. Su esposa, la periodista brasileña Heloisa Dunshee de Abrances, dijo refiriéndose a Sabin: "Él hizo del mundo un lugar mejor, y me convirtió a mí en una mujer mejor".