México. El albacea de la diva mexicana del cine María Félix descartó hoy que la actriz se suicidara o fuera asesinada, y condenó la intención de la familia de exhumar su cadáver para esclarecer los motivos de su muerte.
"No hay ningún indicio y elemento que yo conozca que sugiera que la señora haya sido víctima de un suicidio u homicidio, y no hay otra razón para que se ordene una autopsia", afirmó el abogado Javier Mondragón, en declaraciones a la emisora Radio Centro.
José Benjamín Félix Güereña, hermano de la artista, presentó ante un tribunal mexicano una petición para exhumar sus restos y establecer la causa de su muerte, confirmaron a EFE fuentes de la familia.
María Félix, cuyo verdadero nombre era María de los Angeles Félix Güereña, murió el 8 de abril, el día en que cumplía 88 años, mientras dormía, víctima de lo que un médico certificó como un infarto.
Su deceso sólo fue certificado por un médico general y no un cardiólogo. Además, la familia no tuvo acceso al cadáver y tampoco se le practicó una autopsia.
Mondragón consideró que la exhumación "sería un ultraje y grosería a la señora, una agresión al cuerpo".
"Pero si la tranquilidad de conciencia de don Benjamín le pide a él que se haga eso, pues es una decisión que tomará una autoridad administrativa", puntualizó.
El fundamento de esta petición está en el testamento de la actriz, según han reconocido algunos parientes.
La diva dejó todos sus bienes y la mitad de su dinero a su asistente personal, Luis Martínez de Anda, y el resto a su último compañero sentimental, el pintor francés Antoine Tzapoff, y a Javier Téllez, secretario de su hijo, Enrique Alvarez Félix, fallecido en mayo de 1996 de un ataque masivo al corazón.
El testamento de María Félix no consideró a sus familiares, lo que generó sospechas y les animó a pedir una investigación para comprobar su legalidad.
La actriz está sepultada en el panteón Francés de la capital mexicana.
Edición periodística: Gerardo González y Juan Fernando Lara . Fuente: agencias.