Las personas que han sufrido un infarto de miocardio tienen ahora un apoyo más seguro para su recuperación, pues un estudio demostró que el fármaco valsartan reduce en un 25 por ciento el riesgo de muerte después de un ataque.
La investigación fue dirigida por expertos estadounidenses, e incluyó a 14.703 pacientes que habían presentado infarto agudo con insuficiencia cardiaca, en 931 centros de 24 países. Es la más amplia que se ha realizado sobre este tema.
Se trata de un importante aporte para el tratamiento de personas que sobreviven a la fase aguda de un infarto, quienes tienen el corazón lesionado y un riesgo elevado de sufrir nuevos ataques. De hecho, uno de cada tres pacientes muere en el plazo de un año después de superar un primer infarto.
En Costa Rica, el año pasado fallecieron 1.505 víctimas de infarto, una de las principales causas de muerte en el mundo.
"Hay diferentes formas de tratar a los pacientes que sufren un infarto, pero la opción más accesible consiste en suministrar medicamentos durante y después de la hospitalización", explicó el cardiólogo Mario Speranza.
Más tolerable
El estudio comparó los efectos del valsartan con los del captopril, otro fármaco que se utiliza en pacientes infartados.
El valsartan demostró igual efectividad para evitar infartos recurrentes, con la ventaja de que resultó ser más tolerable.
"El captopril debe tomarse tres veces al día, y suele provocar tos y reacciones alérgicas. En cambio, el valsartan solo se toma dos veces al día y es más tolerable", precisó Speranza.
Sin embargo, la tasa de disfunción renal fue ligeramente más elevada en el grupo de pacientes que tomó valsartan.
En el país, este fármaco antihipertensivo se vende con el nombre comercial de Diovan, y solo con receta médica. En la mayoría de casos, quienes sufren un infarto deben tomar el medicamento de por vida.
Según Speranza, las personas que sientan dolor en el pecho y falta de aire síntomas de infarto deben acudir de inmediato a un médico para recibir un tratamiento a tiempo.