Casablanca (Marruecos), 17 may (EFE).- Al menos dos españoles resultaron muertos y otros cuatro heridos de diversa consideración en el atentado contra la Casa de España de Casablanca, el más cruento de los cinco registrados casi simultáneamente en Casablanca en los que perecieron 41 personas según el último parte oficial.
Los dos españoles fallecidos son el empresario catalán Manuel Albiach, que dirigía en Marruecos dos empresas que dedicadas a la fabricación de detergentes y bebidas, y el empresario almeriense Francisco Abad, también residente en Casablanca.
Los cuatro heridos son Joan Alie, vicepresidente de la Casa de Cataluña en Casablanca; los camioneros Antonio Riquelme y José Manuel Díaz Ochoa, y Francisca Mariscal Duarte, según fuentes diplomáticas.
Joan Alie, que sufre importantes quemaduras, será repatriado inminentemente a España a bordo de un avión especial.
Antonio Riquelme, natural de Barbate, en la provincia de Cádiz, reside en Casablanca al igual que Francisca Mariscal, mientras que José Manuel Díaz, residente en Algeciras, se hallaba de paso en la ciudad marroquí.
Fuentes diplomáticas subrayaron que el balance de víctimas españolas de los atentados perpetrados el viernes por la noche por terroristas suicidas no puede darse por cerrado, puesto que todavía no han finalizado las labores de identificación de los muertos y heridos.
El atentado contra la casa de España fue el más mortífero de los cinco, ya en el mismo habrían muerto ente 20 y 25 de las 41 víctimas de las acciones terroristas.
El embajador de España en Marruecos, Fernando Arias-Salgado, se ha trasladado a Casablanca para interesarse por el estado de los heridos y velar los cadáveres de los dos fallecidos.
Un total de 1.911 españoles están censados en el consulado de Casablanca, aunque se estima que junto a la población flotante son alrededor de dos mil los españoles que residen en esta ciudad, la mayor de Marruecos con más de tres millones de habitantes.
Entre las víctimas del atentado en la Casa de España, según las fuentes, figuran dos franceses y un italiano que estaban cenando en el restaurante de este club social español en el momento de las explosiones, alrededor de las 21:00 hora local (la misma GMT).
También se encuentra entre las víctimas de este atentado, según la agencia oficial de Marruecos, el ex futbolista internacional marroquí Abdelatif Beggar, que realizó la parte fundamental de su carrera profesional en el Raya de Casablanca, con el que ganó dos Copas del Trono en 1977 y 1982.
Testigos presenciales de los atentados señalaron que los tres terroristas suicidas penetraron en el restaurante de la Casa de España tras degollar con un cuchillo al vigilante nocturno del centro, de nacionalidad marroquí.
Una vez en el interior hicieron explotar los artefactos que portaban, que estaban repletos de metralla según algunos de los supervivientes.
Entre 100 y 150 personas se encontraban en la Casa de España en el momento del atentado, algunas cenando en el restaurante y otras jugando al bingo en una de las salas del centro.
Muchos de los empleados y clientes de la Casa de España resultaron heridos por los tornillos, alambres y tuercas de la metralla de los artefactos.
El rey Mohamed VI, que la víspera del atentado había celebrado el bautizo de su hijo primogénito y nuevo heredero del trono alauí, se desplazó a Casablanca donde presidió una reunión de trabajo dedicada a examinar las repercusiones de los atentados.
El portavoz oficial del Palacio Real leyó un comunicado que afirmaba que el rey había ordenado a los ministros del Interior y de Justicia que hicieran lo necesario para "determinar los móviles de los atentados e identificar a los cabecillas, los ejecutores y los cómplices de estos "crímenes odiosos" para sean llevados ante la Justicia.
El comunicado subraya que estos atentados "son ajenos a las costumbres y a la cultura del pueblo marroquí", que "son la obra de la red de terrorismo internacional ciego" y que no empañarán la determinación de Marruecos de luchar contra el extremismo y la violencia.
Los cinco atentados terroristas registrados el jueves por la noche en Casablanca (100 kilómetros al sur de Rabat) han causado 41 muertos y un centenar de heridos, 55 de los cuales han sido ya dados de alta, según el último balance oficial.
La municipalidad de Casablanca desmintió por otra parte los rumores que afirmaban que otro atentado terrorista se había producido en la esta ciudad, la capital económica y financiera del reino.
Los atentados se produjeron casi simultáneamente en la Casa de España, la entrada principal del hotel Safir, en el Círculo de la Alianza Israelí, en un antiguo cementerio judío y en una zona en la que se hallan el consulado de Bélgica y un restaurante italiano.
Entre las víctimas mortales de los atentados, según el ministerio marroquí del Interior, figuran diez terroristas suicidas que cometieron los atentados.
Ninguna organización se ha atribuido hasta ahora la autoría de estos cinco atentados. EFE
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