Jerusalén. El número de víctimas mortales en el derrumbamiento de un salón de fiestas en Jerusalén asciende a 25, aunque las autoridades advierten de que al menos 50 personas permanecen sepultadas bajo los escombros.
El siniestro, uno de los peores en los 53 años de historia de este país, según indicó el alcalde de la ciudad, Ehud Olmert, es investigado por especialistas en materiales de construcción dado que el edificio fue construido con un método similar a las viviendas prefabricadas conocido como "pal-cal", prohibido en 1998.
Dicha técnica, avalada en su día por ingenieros del prestigioso Instituto Technión de Haifa, fue elaborada en los años ochenta como un método barato y rápido de construcción.
Se caracteriza por la elasticidad de sus suelos -láminas de aluminio montadas sobre vigas en una especie de enrejado- que son de un espesor mucho menor al de edificios comunes.
Testigos del suceso declararon a EFE que antes de producirse el derrumbe en la conocida sala de fiestas "Versalles", el suelo "bailó en varias ocasiones" y que el propietario les dijo que se trataba de un ligero movimiento sísmico.
"Se oyó un gran estruendo. Una nube de polvo y tierra empezó a subir del centro de la pista de baile, y todo se vino abajo", relató Rami Mordejai, uno de los supervivientes.
El método "pal-cal" ha sido exportado a otros países, a pesar de su prohibición en 1998 por la Federación de Constructores, según dijo su presidente Shamuel Arad.
La prensa local revela que hace unos cinco años se derrumbó en la ciudad de Ashkelón, en el sur de Israel, un edifico construido con ese mismo método.
Tampoco se descarta la posibilidad de que el suelo del tercer piso -de un edificio de tres, más subsuelo y aparcamiento subterráneo- se derrumbara por unas obras que se realizaron en las últimas semanas en la primera o segunda planta del edificio.
Conforme a algunas versiones, en dichas obras se retiraron cuatro columnas que sostenían la pista de baile del salón de fiesta, que anoche arrastró consigo a cientos de invitados de una boda que se celebraba en el lugar.
La policía interroga hoy al contratista que realizaba las obras, al propietario del inmueble, construido hace quince años, y al ingeniero que las aprobó, que podría estar implicado en un accidente similar hace cuatro años.
En las últimas horas los equipos de rescate han encontrado los cadáveres de otras seis personas, según Yehud Meshi Zahav, director de la organización religiosa que se encarga de las víctimas mortales.
Los restos de otros trece muertos, entre ellos dos niños, fueron trasladados anoche al Instituto Forense de Abu Kabir, al sur de Tel Aviv, para su identificación.
Por el momento, las autoridades han conseguido identificar los restos de seis personas y han pedido a los supervivientes que se registren en las listas de Protección Civil para hacer una aproximación del número de personas que aún están sepultadas bajo los escombros.
Las labores de rescate, que podrían continuar toda la semana, se hacen con lentitud debido a que el lugar no permite la entrada de maquinaria pesada por temor a que los restos del edificio que quedaron en pie se derrumben sobre los equipos de salvamento.
Catorce horas después del siniestro, que se produjo hacia las 22.00 hora local (19.00 GMT) del jueves, en los hospitales de Jerusalén quedan 195 de los casi 300 heridos -16 de ellos grave- que anoche fueron trasladados en un despliegue sin precedentes en este país.
Ambulancias y coches de bomberos llegaron a Jerusalén desde distintos puntos del país para ayudar en los trabajos de rescate, que desde la medianoche quedaron en manos de la unidad del Ejército especializada en labores de desenterramiento de víctimas.
Dicha unidad participó en los equipos de salvamento de víctimas de los últimos grandes terremotos de la India, Armenia y Turquía, así como en la búsqueda de supervivientes tras el atentado contra el edificio de la Mutual Judía Argentina (AMIA) en Buenos Aires, en 1994.
Por otro lado, la Autoridad Nacional Palestina (ANP) se sumó hoy al luto de los israelíes y en un comunicado oficial expresó su pesar por la tragedia y ofreció su ayuda a las autoridades israelíes.
"Expresamos nuestro profundo pesar y apoyo a las familias de las numerosas víctimas civiles que perdieron la vida en la tragedia de Jerusalén", señala el comunicado de la ANP.
Edición periodística: Adriana Quirós Robinson, Nacion.com Fuente: agencias.