Por Mar Centenera
Yakarta, 1 oct (EFE).- Al menos 21 personas murieron y 71 resultaron heridas esta noche en una oleada de atentados en la isla de Bali, cuando están a punto de cumplirse tres años del sangriento ataque de 2002 que causó más de 200 muertos.
"Al menos 21 personas han muerto y 71 han sido heridas", dijo Putu Iwan, voluntario del centro de crisis creado para informar sobre las víctimas.
Cinco explosiones sincronizadas golpearon las localidades turísticas de Kuta, Jimbaran y Nusa Dua entre las 18.50 y las 19.00 (11.50 y 12.00 GMT), sembrando el pánico entre la gente.
Un australiano, un japonés y un europeo se encuentran entre las seis víctimas mortales identificadas hasta el momento en el tanatorio del hospital Sanglah, el mayor de la isla.
Este centro hospitalario se encuentra colapsado y los heridos son atendidos de urgencia en pasillos y salas de espera por personal médico local y equipos de refuerzo procedentes de otros municipios de la isla.
Según confirmaron a EFE fuentes diplomáticas españolas en Yakarta, no se tiene constancia de víctimas de nacionalidad española.
La mayor de las explosiones se registró en el Café Raja, en el centro de Kuta.
El local quedó destrozado y los cristales de todo el edificio saltaron por los aires, causando heridas de gravedad en numerosos transeúntes de la concurrida calle.
El británico Daniel Martin, entrevistado por la BBC, explicó que escuchó una "tremenda explosión" desde el restaurante donde se encontraba.
"Había gente tirada en las calles con heridas graves, sangre corriendo por la calle... tuve miedo de ir al restaurante pensando lo que podía ver allí", expresó Martin.
En la playa de Jimbaran, dos bombas estallaron a la vez a tan sólo doscientos metros de distancia en dos restaurantes repletos de turistas, quienes abandonaron la zona corriendo en busca de un refugio seguro.
Poco más tarde, la Policía descubrió que otros siete artefactos explosivos permanecían enterrados entre la arena.
Toda la playa ha sido acordonada como medida de seguridad mientras los artificieros trabajan en la desactivación de los explosivos y los equipos de rescate prosiguen la evacuación de víctimas con la ayuda de linternas ya que se ha caído la red eléctrica.
Otras dos bombas de menor intensidad estallaron en Nusa Dua, la península meridional de la isla donde están instalados la mayoría de hoteles de lujo, y delante del Hard Rock Café de Kuta.
El presidente de Indonesia, Susilo Bambang Yudhoyono, condenó los atentados y reclamó la colaboración de todo el país para evitar que se repitan nuevos ataques.
"Como presidente de Indonesia condeno estos actos inhumanos. Es obvio que esto es un acto terrorista porque ha sido indiscriminado y cometido en sitios públicos", declaró con nerviosismo Yudhoyono en rueda de prensa en el aeropuerto militar de Yakarta.
El presidente mantuvo una reunión de crisis con la plana mayor del gabinete y los líderes de la Policía y los servicios secretos.
Yudhoyono ofreció sus más profundas condolencias a los familiares de las víctimas y anunció que se desplazará a Bali en las próximas horas para supervisar las investigaciones junto al jefe de la Policía Nacional, Sutanto.
Se desconocen por ahora los autores de este atentado múltiple, cometido tan sólo once días antes del tercer aniversario del peor ataque terrorista de la historia de Indonesia, pero todo apunta a la Yemaa Islamiya, el brazo de Al Qaida en el Sudeste Asiático.
El 12 de octubre de 2002, 202 personas murieron y centenares resultaron heridas cuando dos bombas explotaron en locales nocturnos de Kuta a menos de un kilómetro de la explosión que ha tenido lugar hoy.
Desde entonces, Indonesia ha sufrido al menos un atentado terrorista cada año.
En 2003, una bomba explotó contra el hotel de capital estadounidense Marriott en Yakarta y causó la muerte de 12 personas, mientras el ataque contra la Embajada australiana de la capital, en 2004, causó 11 víctimas mortales.
La Policía Nacional atribuye todos estos atentados a Yemaa Islamiya, el brazo de Al Qaida en el Sudeste Asiático.
En el último año parte de esa red ha sido desarticulada y las autoridades han capturado a miembros clave, directamente implicados en los atentados.
Sin embargo, los presuntos cerebros de los ataques, los malasios Noordin Mohammad Top y Azahari bin Husin siguen en paradero desconocido, y EEUU y Gran Bretaña, entre otros, habían advertido del elevado riesgo de nuevos atentados.
Por ahora, toda la isla de Bali se encuentra en estado de máxima alerta ante el temor de que se repitan esta noche otras explosiones. EFE
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