Santiago de Chile, 4 dic (EFE).- El hijo menor del ex dictador chileno Augusto Pinochet, Marco Antonio, dijo hoy que nadie del Gobierno se ha acercado a ver su padre, internado en el Hospital Militar, tras sufrir un infarto al miocardio.
"Sólo he recibido consultas de parte del Ejército, pero del Gobierno nadie se ha acercado", añadió Marco Antonio al salir del nosocomio castrense donde su padre convalece de una angioplastia que se le practicó para asegurarle el flujo sanguíneo al corazón.
El hijo menor del presidente de facto reconoció que en el interior de su familia existe malestar con la actitud del Gobierno de la presidenta socialista Michelle Bachelet.
En declaraciones a radio Agricultura, Marco Antonio Pinochet deslizó la crítica al Ejecutivo al señalar que nadie del Gobierno se ha acercado para saber qué se va hacer (en caso de morir el ex gobernante militar) "y ellos (el Gobierno) no han propuesto nada".
El ministro del Interior, Belisario Velasco, dijo hoy al ingresar al Palacio de la Moneda, sede del Gobierno, que "de acuerdo a los antecedentes que tenemos, la salud del general Pinochet dentro de la gravedad ha experimentado una leve mejoría y esperamos que siga así".
"No corresponde que me adelante a hechos que no conozco todavía", agregó Velasco en alusión a un posible fallecimiento del ex dictador y al protocolo que el Gobierno debiera seguir.
Por su parte, Bachelet se reunió hoy, de manera extraordinaria, con el comandante en jefe del Ejército, general Oscar Izurieta, para analizar la salud de Pinochet.
La reunión fue de carácter privado y La Moneda no entregó versión oficial del encuentro.
El último informe médico señaló hoy que Pinochet, de 91 años, sigue en estado crítico y con riesgo vital, pero al mismo tiempo indicó que su evolución "ha sido satisfactoria" y que los parámetros clínicos "se han ido normalizando".
Por primera vez los médicos dijeron que Pinochet podría permanecer "entre siete y diez días más" en el Hospital Militar, al que ingresó en la madrugada del domingo. EFE
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