Ramón Mena dispara sin misericordia, pero para tomar fotos. Durante su aventura de diez días en la isla del Coco, logró aprisionar, en 1.200 fotografías, la belleza natural de ese pedacito de tierra.
Ocho cuadros teñidos de verde son la muestra que de ese viaje colocó Mena en su libro: Costa Rica, naturaleza y aventura .
La publicación salió de la imprenta en enero, y es la tercera edición del impulso que tuvo este hombre de reflejar el alma tica.
"Durante dos años visité las provincias para renovar, en esta tercera edición, todas las fotografías (180 en total). Un 90 por ciento de las ilustraciones son mías, y recibí algunas fotos de amigos", comenta. El texto que acompaña a las fotos es el mismo.
Alto y robusto como un árbol de cedro, y con una voz profunda, Mena heredó de su padre la pasión por el lente.
Don Ramón se define como un fotógrafo "aficionado en serio" y como un librero de profesión.
En el corazón de San José abrió, hace 23 años, la Librería Francesa. "Siempre fui un gran lector y decidí abrir una librería para leer gratis", dice con humor.
Con 62 calendarios vividos, Mena es hijo de la República Dominicana. Allí trabajó de joven con una empresa que edita guías telefónicas.
"Hace 26 años llegué a Costa Rica para dirigir la publicación de las guías del Instituto Costarricense de Electricidad", recuerda.
Como se enamoró de esta tierra, este dominicano contrajo segundas nupcias con su nueva novia, Costa Rica. "Cada dos años vuelvo a República Dominicana, pero allá me siento como un extranjero más", dice sin aire de nostalgia.
Hombre inquieto, Ramón siempre mete sus manos en cuanta actividad encuentra.
En casa hace un poco de mecánica y de carpintería. Cuando viaja a la playa, no soporta estar tendido al sol, por esto, corre, nada o busca una amena plática con otros turistas.
Su esposa y su hija mayor nacieron en la República Dominicana; su segundo hijo sí es costarricense, pero todos son igualmente testigos de otra faceta de este hombre: la de pintor.
Soles Dominicanos es el nombre de la exposición que ofrecerá en abril en un rincón del edificio del Ministerio de Cultura, Juventud y Deportes (antigua Fábrica de Licores).
Mena seguirá detrás de la cámara; esta vez cruzará el mar para fijar imágenes de la República Dominicana.