Ciudad Juárez (México) 22 may (EFE).- Un chico de 16 años y dos de sus amigos se confesaron hoy autores del asesinato de los padres del joven y su hermana de 13 años en Ciudad Juárez, norte de México, y de haber calcinado posteriormente los cadáveres en una camioneta.
La Policía Judicial del Estado de Chihuahua presentó hoy ante la prensa a Vicente León, acusado de planear el crimen de su familia, y sus dos cómplices, Omar Osiel Guerrero, de 18 años, y Eduardo Jiménez, de 17.
"Cometí este crimen llevado por el odio y la avaricia; odiaba a mis padres porque tenían muy consentida a mi hermana y a mí ya no me querían", dijo a los periodistas Vicente León Chávez durante una rueda de prensa que tuvo lugar en dependencias de la subprocuraduría de Justicia en Ciudad Juárez, fronteriza con Estados Unidos.
Los otros dos detenidos confesaron haber recibido una oferta de dinero por participar en el múltiple asesinato, ocurrido el pasado jueves por la noche en la casa de la familia.
El sub Procurador General de Justicia de Chihuahua Zona Norte, Oscar Valadez, señaló al respecto que el adolescente ofreció 200.000 dólares a sus amigos para que lo auxiliaran en el crimen de sus padres, Vicente León, de 37 años, y Alma Delia Chávez, de 36, y la hija menor de la pareja, Laura León.
"El mismo Vicente estranguló a su propia hermana, quien perdió el conocimiento y a quien luego sus cómplices asesinaron a puñaladas, al igual que a la madre, mientras que al padre lo privaron de la vida con un arma de fuego", señaló Valadez.
Los cadáveres de la familia fueron introducidos en una camioneta, propiedad del los León, a la que los tres jóvenes prendieron fuego.
El macabro hallazgo de los cadáveres tuvo lugar el viernes en la zona rural de Waterfill, a menos de un kilómetro de la línea divisoria México-Estados Unidos.
Al principio las autoridades pensaron que los asesinados eran tres hombres y que habían sido matados por un ajuste de cuentas.
Según fuentes judiciales, dos de los chicos pueden declararse "no imputables" de los crímenes, que conllevan penas de hasta 50 años de cárcel, en el caso de que se demuestre su minoría de edad.
Ciudad Juárez es una de las localidades más violentas de México y sede de peligrosas bandas de narcotraficantes.
Además ha sido el escenario en los últimos once años del asesinato de más de 350 mujeres, la mayoría de las cuales eran jóvenes y trabajadoras de las maquilas (fábricas de ensamblaje), crímenes que permanecen impunes. EFE
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