Adolescencia y juventud suelen ser términos que se usan indistintamente, ya que comparten características; sin embargo, entre sí presentan diferencias significativas.
La Organización Mundial de la Salud, reconociendo que es difícil establecer límites cronológicos precisos para este período vital, define como etapa adolescente a aquella ubicada entre los 10 y los 19 años y al período juvenil entre los 15 y los 24 años de edad. Otros consideran además la categoría de adulto joven como toda persona menor de 30 años.
Comparten todos estos períodos una característica fundamental, un proceso creciente de cambios físicos, psicológicos y sociales y de construcción y definición de un proyecto de vida.
Generalmente, el inicio de la adolescencia coincide con los cambios físicos, inicialmente imperceptibles y a los cuales llamamos pubertad, que van a la par de cambios también a nivel psicológico, social y en la manera de ver las cosas (cambios cognitivos) por parte de los y las adolescentes y que se interrelacionan con factores culturales, económicos, religiosos, entre otros.
La juventud, que se yuxtapone a la adolescencia, está íntimamente ligada a los procesos de interacción social, definición de la identidad, del asumir responsabilidades que toman más en cuenta a los otros (interdependencia) y a la definición de un proyecto de vida; sin embargo, esto no es igual para todos los jóvenes, ya que el resultado final dependerá de las oportunidades y opciones que ofrezca la sociedad como un todo.
Dentro de las transformaciones físicas significativas que se van a dar en el período adolescente, tenemos el que se va a obtener el 20 por ciento de la talla final adulta y el 50 por ciento del peso adulto, la masa de los huesos aumenta en un 45 por ciento y se da también un aumento de tamaño de muchos órganos internos y en donde la alimentación jugará un papel fundamental para obtener el máximo de crecimiento y desarrollo. A la par de esto, se va a dar la maduración sexual física, que culmina con la adquisición de toda la capacidad reproductiva.
En las próximas columnas, iremos desarrollando las características del proceso adolescente y juvenil, tomando como base las preguntas y observaciones de nuestros lectores.