Archivo

Adiós...

Lo peor del infierno se inaugura con el olvido

EscucharEscuchar

Me encontré con Shakespeare en mi adolescencia, no por vía de la lectura sino gracias a la película Hamlet, protagonizada por Laurence Olivier. Nunca olvidaré la escena en la que el fantasma del rey Claudio se le aparece a su hijo Hamlet y le pide que vengue su muerte, provocada, no por el veneno de una serpiente como se dijo, sino por el que le administró su propio hermano, el tío de Hamlet, el mismo que ahora, tras haber esposado a la reina viuda, ocupa el trono de Dinamarca. Antes de desaparecer, el fantasma se despide: "Adiós, ¡adiós! Hamlet, recuérdame". El príncipe jura venganza y a partir de ahí teje una tragedia que concluirá, tras muchas muertes, incluida la suya propia, con la caída del reino en poder de un príncipe extranjero.








En beneficio de la transparencia y para evitar distorsiones del debate público por medios informáticos o aprovechando el anonimato, la sección de comentarios está reservada para nuestros suscriptores para comentar sobre el contenido de los artículos, no sobre los autores. El nombre completo y número de cédula del suscriptor aparecerá automáticamente con el comentario.