Lindgren había obtenido en 1994 el "Premio Nobel alternativo" por su compromiso con el mundo de los niños y su defensa del derecho de estos a ser educados con amor y respeto hacia su individualidad.
Esa fue también la filosofía con que creó a Pipi, niña anárquica y feliz que vive en su fabulosa Villa Villerkulla solamente acompañada de un caballo y un mono.
Pipi es, para algunos, una transgresora de toda disciplina, pero precisamente esos atributos fundamentaron su enorme popularidad en todo el mundo. El texto fue publicado en 1945.
"Ni modelo, ni enternecedora, ni moralizante, Pipi responde a la necesidad fundamental que tienen los niños de apropiarse del mundo", explica Lars Forsted, especialista de literatura infantil.
Los personajes de los otros libros de Lindgren, Zozo, Rasmus, Kati, Vic y Ronya, funcionan con el mismo sistema narrativo, en el que la novelista valoriza la infancia y su voluntad de crecer.
Lidgren fue autora de más de 50 novelas y de innumerables relatos y cuentos, muchos de los cuales fueron adaptados al cine y a la televisión. Ha sido traducida a más de 60 idiomas.
La escritura realista de Astrid Lindgren combina travesura y humor, y da una visión acerba de los adultos. La autora describe, a veces duramente, el mundo de la infancia, de la que cuenta los sueños y las fantasías, pero también los miedos y las tristezas.