(añade declaraciones de la ministra francesa de Defensa)
París, 9 dic (EFE).- Militares franceses integrantes de la operación Turquesa, que estuvo operativa en Ruanda en 1994 bajo el mandato de la ONU, facilitaron el genocidio de miembros de la etnia tutsi y cometieron asesinatos y violaciones, según los testimonios de seis supervivientes divulgados hoy.
Esas acusaciones, recogidas en Ruanda por una juez de instrucción francesa, están en manos de la Fiscalía del Tribunal de las Fuerzas Armadas (TAP), que debe decidir si da luz verde a la apertura de una investigación judicial por "complicidad de genocidio", según avanzó el vespertino "Le Monde" en su edición de mañana, sábado.
En defensa de los militares de la operación Turquesa salió hoy la ministra francesa de Defensa, Michele Alliot-Marie, quien calificó de "inadmisibles" esas acusaciones.
"Pienso que es inadmisible que los militares franceses puedan ser acusados de esta manera y por cosas que la mayor parte de las veces son completamente peregrinas", subrayó la ministra a la radio "France Inter" y a la televisión "I Télé".
"Hay que recordar que la comunidad internacional no quiso intervenir en ese asunto y que Francia fue la única que tuvo la valentía de enviar militares para intentar parar el genocidio y de intentar limitar al máximo sus efectos", añadió.
Los militares de la operación Turquesa están "profundamente marcados por aquello y en ningún caso las acusaciones contra alguno de ellos pueden corresponder a la realidad", zanjó Alliot-Marie.
Los testimonios que arrojan graves acusaciones contra militares franceses de la operación Turquesa fueron escuchados y recopilados los pasados 22 y 23 de noviembre por la magistrada Brigitte Raynaud, en Kigali, la capital de Ruanda, adonde se desplazó expresamente con esa misión.
El pasado 16 de febrero, los seis supervivientes (cinco hombres y una mujer) de las matanzas llevadas a cabo por los hutus presentaron ante el TAP una demanda contra X (desconocidos), por "complicidad en genocidio y/o complicidad en crímenes contra la humanidad".
El TAP es el único tribunal habilitado para juzgar a militares franceses por hechos cometidos en el extranjero.
Los demandantes, de edades comprendidas entre 25 y 39 años, detallaron a la magistrada sus respectivos periplos entre abril a julio de 1994, con indicaciones precisas de las supuestas actuaciones delictivas de algunos militares franceses.
La demanda denuncia la operación Turquesa, en la cual el ejército francés tenía el mandato de Naciones Unidas de formar una zona humanitaria en el suroeste del país africano con 2.500 soldados.
Los denunciantes aseguran que los militares franceses encargados de asegurar la acogida de los tutsis en la "zona humanitaria segura" (ZHS) facilitaban el secuestro de personas de esa etnia por hutus en los mismos campamentos de refugiados.
Algunos mantienen haber visto con sus propios ojos como militares franceses mataban a cuchilladas a tutsis en esos campamentos y como violaban a jovencitas, y afirman incluso que había un soldado encargado "de asuntos sociales" que venía a escoger chicas para otros franceses.
El objetivo de esta demanda conjunta de seis víctimas del genocidio es "establecer la verdad e identificar a los responsables", subrayaron los letrados de los denunciantes, William Bourdon y Antoine Comte, el día en que la presentaron.
Se trata, precisaron, de determinar "los actos positivos de apoyo al genocidio y los actos de participación activa, es decir la puesta a disposición (de los hutus) de medios con conocimiento de causa", como entrega de material o apoyo logístico.
El 15 de diciembre de 1998, una misión de investigación parlamentaria había exonerado a Francia del genocidio ruandés, pero había señalado cierta responsabilidad debida a "un error global de estrategia" y "disfunciones institucionales".
París ha negado siempre toda implicación en las masacres que causaron, según la ONU, unos 800.000 muertos entre la minoría tutsi y los hutus moderados. EFE
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