La empresa española Iberia y el Estado venezolano formalizaron ayer la liquidación de la aerolínea VIASA, de la que ambos son los principales socios.
En una asamblea que tuvo que realizarse por motivos de seguridad en un lugar reservado, se acordó la disolución de la junta directiva y el nombramiento de dos administradores que, mancomunadamente, dirigirán el proceso de liquidación.
Las dos partes acordaron solicitar el llamado "procedimiento de atraso" (suspensión de pagos), que permite iniciar un proceso de liquidación amistosa.
Previamente, Iberia tuvo que condonar $30 millones de los $150 millones que le adeuda VIASA, a fin de equilibrar el balance de la empresa venezolana para evitar legalmente una quiebra hostil.
Las dos partes decidieron provisionar un fondo de $20 millones, proporcionalmente a su porcentaje de acciones, para indemnizar a un total de 1.877 trabajadores, de los que el 42 por ciento son pilotos y azafatas, que recibirán el 85 por ciento del dinero previsto para este fin.
El Consejo de Ministros venezolano había autorizado anteayer, miércoles, la creación de un fondo en fideicomiso con ese mismo objetivo, al que contribuirán Iberia con $9 millones, el Estado venezolano con $8 millones y el Banco Provincial (el tercer socio de VIASA) con $3 millones.
Repartido
El importe de las aportaciones para la constitución del fideicomiso fue establecido según el porcentaje de cada parte en la empresa venezolana, en la que Iberia participa directamente con un 45 por ciento, el Estado venezolano con un 40 por ciento y el Banco Provincial con un 15 por ciento (porcentaje que indirectamente controla la aerolínea española).
Según fuentes de Iberia, la asamblea no trató, porque no era de su competencia, las garantías que exigió la empresa española al Gobierno venezolano para poder ejecutar las hipotecas que, por $70 millones, tiene sobre la mayor parte del patrimonio de VIASA.
Por la misma razón, la asamblea tampoco discutió sobre la posibilidad de que la empresa española pueda volver a invertir en un futuro en Venezuela.
La asamblea coincidió con manifestaciones de unos dos centenares de pilotos y azafatas en diversos puntos de Caracas, incluso frente al Congreso y la sede del Fondo de Inversiones de Venezuela (FIV), que es el tenedor de las acciones del Estado venezolano en la aerolínea.
Los manifestantes gritaron consignas contra Iberia y contra el Gobierno venezolano, y uno de sus líderes afirmó que la voluntad de los trabajadores y los sindicatos "no es no solamente echar a Iberia de VIASA, sino también de Venezuela".
Los líderes sindicales afirmaron que seguirán con sus protestas y que las llevarán incluso hasta la sede de la Embajada de España en Caracas.